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¡Ojos de Madre!

Por: Redacción 08/12/2013

María Eugenia Achurra M. (opinion@epasa.com) / -

Cuando una mujer espera un hijo, se empieza a llenar el cuerpo, los sentidos, la razón de un solo sentimiento que no es más que amor… Esperando ese día, esa fecha, ese momento en que el corazón se acelera con la incertidumbre de saber cómo será, cómo se portará, su vida será de triunfos o vendrá llena de fracasos, pero, es la vida de nuestro hijo, una razón más de vivir.

Llegado ese momento el dolor te invade, te persigue, te envuelve, pero, es el dolor más hermoso de este mundo, traer a un ser a este mundo que te abrazará, te besará y te llenará la vida de momentos felices.

ES DIFÍCIL VER LATIR UN CORAZÓN QUE MUCHAS PERSONAS NO VEN, POR SU IGNORANCIA, POR NO QUERER MIRAR AL ÁNGEL Y SOLO MIRAR LA DISCAPACIDAD...

¡Qué pasa! ¡Por qué a mí! ¡Nooo!… ¡A mí no! ¿Dios, qué hice, por qué?

Es esa la reacción que toda madre tiene cuando tiene un ángel y no comprendemos el porqué ese ser de luz vino a nuestras vidas, y nuestros ojos se derraman como cascadas, ¿qué voy a hacer?, ¡no lo sé!

Son las respuestas que te das a preguntas que no tienen razón de ser. A preguntas que día a día te haces por la sencilla razón de ser una madre padeciendo un duelo por la pérdida del hijo deseado o por lo menos eso es lo que me dijeron.

Ante la noticia que el bebé es portador de una discapacidad los sentimientos se reprimen y no encuentras explicación, pero, él está allí mirándote, agarrando tu mano con su manita y su olor invadiendo los más puros sentimientos.

CUANDO POR PRIMERA VEZ LO VES CAMINAR Y VES SUS LOGROS QUE SON TUYOS TAMBIÉN; LOS OJOS SE CRISTALIZAN DE LÁGRIMAS CARGADAS DE AMOR QUE LOGRAN TRASPASAR CUALQUIER OBSTÁCULO VIVIDO, SENTIDO Y, EN MUCHAS OCASIONES, LASTIMADO.

Es él, no es otro más que el ser que vivió dentro de ti… es él.

Él crecerá, será una persona con características y personalidad propia, a un ritmo determinado, con un futuro lleno de posibilidades que yo, su madre, lucharé, para que el día de mañana no le falte nada.

Es difícil ver latir un corazón que muchas personas no ven, por su ignorancia, por no querer mirar al ángel y solo mirar la discapacidad, son personas escasas de amor y por naturaleza pobres de corazón.

Pero no vinimos a hablar de ellas sino de ese ser que cuando por primera vez te dice ¡mamá, te amo! y toca tu cara y besa tu mejilla, caes en el profundo mar de sus ojos y te conectas y te vas más allá.

Cuando por primera vez lo ves caminar y ves sus logros que son tuyos también; los ojos se cristalizan de lágrimas cargadas de amor que logran traspasar cualquier obstáculo vivido, sentido y, en muchas ocasiones, lastimado.

Pero saben que a pesar de todo logré reconstruir una imagen más personal y madura de un Dios amoroso, compasivo y cercano a la realidad de este mundo que me invita a alejarme de lamentos cuando se está abrumado y en ese instante ocurre ese milagro, el abrazo de ese ser libre de toda maldad.

Hoy, nueve años después de su nacimiento, te agradezco a ti hijo mío por enseñarme a vivir, a sentir y a comprender que puedo ser feliz teniéndolo todo, así tal cual es, y que todo depende de uno mismo. Por todas estas cosas: ¡Gracias hijo!

Gracias Dios mío, por darme ese don de amar sin barreras, de luchar cada día por mi ángel, por mi bendición; gracias Señor te doy, porque solo Tú sabes que el corazón de una madre no se doblega, se engrandece y se vuelve cada día más fuerte.

Saben, cuando uno ve los ojos de la madre de un ángel encontrarán una fe tan inmensa, con un derroche de bondad, esperanzas renovadas, pero, sobre todo, una eterna recompensa la que da el dolor, la que da el amor, la que brinda la compasión de aprender a vivir sin temor.

Cuando a un ángel lo ves levantar sus alas y comienza a volar, verás el amor aflorar a través de los Ojos de Madre…

Felicidades a todas las madres, pero, sobre todo, a aquellas madres que tienen a un Ángel…

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Miércoles 12 de agosto de 2026