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Ola de agitación

Por: Redacción 30/03/2014

Una ola de paros, huelgas, bloqueos de carreteras, ataques a las obras del Gobierno revela la sincronización política de estrategas de la oposición. A pocas semanas de las elecciones de mayo, se proyecta crear un clima de agitación que lleve a la policía antimotines a preservar con dureza el orden público y denunciar represiones estimuladas por elementos políticos visiblemente conectados, con la finalidad de desestabilizar el país, en vísperas de los comicios.

Es más que sospechoso que aparezcan sincronizados maestros que rechazan aumentos salariales que nunca antes percibieron; obreros de construcción que pretenden imponer a la brava pagos descomunales; humildes precaristas lanzados a las calles bajo promesas demagógicas por candidatos de la oposición; periódicos y canales de televisión sincronizados en alegar sobreprecios y divulgar rumores maliciosos sobre procesos judiciales que no se han iniciado.

Con serenidad y cordura, la ciudadanía observa los contrastes entre los agitadores y los realizadores, la diferencia entre los que trabajan por el bienestar del país y los nihilistas que, por la obcecación de sus pasiones políticas, nada parece satisfacerlos.

Las grandes obras están a la vista de la gente: el metro funcionará pronto al servicio, principalmente, de las clases trabajadoras. Para bajar la canasta básica, se ha inaugurado el nuevo mercado de abastos, que ahuyentará a los especuladores y estabilizará precios moderados de verduras, granos, legumbres, frutas.

Se ha firmado un tratado de libre comercio con el Gobierno de México que prepara el terreno para el ingreso de Panamá a la Alianza del Pacífico. Se han reiniciado las labores de construcción del tercer juego de esclusas. Anchas avenidas, puentes y túneles viales agilizan la circulación de vehículos y el movimiento de mercancías en la capital, Chiriquí, Divisa y Las Tablas.

El crimen organizado retrocede con la incautación de toneladas de sustancias ilícitas gracias al sistema de radares instalado en las costas del Caribe y las acciones de las unidades del Servicio Nacional de Fronteras. Se incrementa el flujo de turistas extranjeros que gastan millones de dólares en el país. La ley del femicidio, promulgada por el Gobierno, sanciona la violencia doméstica y refuerza la dignidad de las panameñas.

La defensa de los derechos humanos acrecienta el prestigio de Panamá en los foros internacionales, coincidiendo con las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas.

A los patrocinadores y ejecutores de la agitación social hay que recordarles las frases de José Dolores Moscote: “No habrá jamás fraternidad en el mundo, ni la solidaridad pasará de ser un simple término, sin sentido positivo, ni el amor gobernará sobre los corazones mientras no sea un signo evidente y por todos admitido que lo que más importa en materia moral son las acciones realizadas, indicadoras por sí solas de la pureza del ideal que las inspira. Lo demás es intransigencia pura, despotismo intelectual disfrazado de sabiduría grave y veneranda”.

No solo los politiqueros del magisterio, sino todos los agitadores intransigentes, deben recordar al recordado e ilustre maestro José Dolores Moscote.

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Viernes 7 de agosto de 2026