Optimismo 2011
Concluye ahora mismo el primer año de la segunda década del siglo. Para los países que constituyen la emergente nueva sociedad globalizada, el año concluyó en medio de una doble corriente: la del optimismo y la del pesimismo. Los buenos historiadores podrían argüir que ésa ha sido la situación la mayor parte del tiempo. Lo nuevo es que, uno por uno, los países han ido saltando de una lista a la otra: ahora se redistribuye la esperanza (The Economist).
Encabezan la lista de los optimistas China e India, que cabalgan una crisis que termina de largarse, con crecimientos entre el 9% o 10%. Por allí andan otros que constituyen la creciente lista de los tigres asiáticos, y se agregan ahora, si no sucumben al karma de su historia, Brasil, Chile y Perú, que ubicarán su crecimiento en algún lugar entre el 5 y el 6%. Por algo los sondeos (Pew Research Center) estiman que el optimismo es el bando en el que milita el sentimiento de los chinos (87%), de los brasileros (50%) y de los hindúes (47%), en comparación con un 31 % de los británicos, 30% entre los estadounidenses y 26% de los franceses. El juego está, por consiguiente, abierto y viene 2011, con riesgos y oportunidades para que los países, trillado como está el camino del crecimiento, elijan en qué lista anotarse. Panamá, junto con un grupo de países latinoamericanos, tiene la palabra.
