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Otra historia


Manuel Antonio Noriega llegaría este fin de semana a Panamá. En Francia todo está concretado y solo quedan detalles relacionados a la disponibilidad de vuelo y las condiciones de seguridad que se utilizarán para trasladarlo a su país.

Cuando aterrice el avión comercial donde viene Noriega, posiblemente el domingo, se abrirá un nuevo capítulo en la historia de este personaje.

Después de 22 años estará en Panamá, este mismo país en donde impuso sus leyes dictatoriales, que dejaron profundas heridas que todavía no sanan para muchas de sus víctimas y los familiares de estas.

Ahora, el exdictador, ese que controlaba todo y que manejaba el poder del Estado a su conveniencia, tendrá que someterse a la presión de la opinión pública y las leyes en democracia. Todas las decisiones que tomó en su momento, así como los crímenes en los que se le menciona, saldrán a relucir en las próximas semanas.

Noriega viajará como cualquier extraditado, su asiento será en clase económica y será escoltado por una comisión especial que se encuentra desde inicios de semana en Francia.

En esa comisión habrá personal médico y de seguridad. En el Aeropuerto de Tocumen las medidas de seguridad se están reforzando. Su celda en El Renacer ha sido acondicionada desde hace varias semanas, y contará con pocos lujos, comparados con aquellos que ostentó durante su dictadura militar.

Es una realidad que la mayoría de los panameños estarán pendientes de su llegada; muchos quieren escuchar sus historias y revelaciones. Muy pocos de los que fueron sus amigos y allegados, aquellos que disfrutaron las mieles de su régimen, ahora quieren recibirlo. La historia es muy diferente.