default

Otra patinada


/ -

La frustrada estrategia de presentarse como víctimas de persecuciones políticas provocó otra chirriante patinada del PRD, al aclarar el Ministerio Público que el partido mismo le solicitó información sobre posibles causas pendientes de los miembros de su directiva. Otra vez quedó al descubierto el doble juego de las patrañas de la dirigencia, al ahorcarse con su propia soga. En respuesta a las imputaciones de persecución política, la procuradora Ana Belfon precisó que fue el subsecretario general Javier Martínez Acha el que solicitó que se aclarara qué dirigentes tienen procesos pendientes.

Ante la solicitud de la parte interesada, la procuradora dispuso por la vía normal de la correspondencia interna que los fiscales informaran sobre antecedentes de dirigentes del PRD. Resulta notorio que si el PRD pide información de esa envergadura, es porque desconoce la situación legal o moral de los dirigentes del CEN. En el fondo es una medida sensata de orden interno. Pero lo que pudo ser una información de carácter reservado se ha hecho pública, transformando las contradicciones en fuente de otro escándalo político generado por miembros del propio colectivo.

Ante la pobreza programática de sus candidatos, la oposición incurre en la táctica obsesiva de autovictimizarse por “pinchazos” telefónicos, violación de la intimidad, cuñas publicitarias, acosos y coacciones de todo género e intención, basados en chismes, rumores y especulaciones maliciosas. Hace bien el Gobierno en no perder el tiempo en replicar cada uno de los bochinches sobredimensionados por televisión.

Escasos son los aportes que hacen para superar la crisis de Mi Bus, el alza del costo de vida, los desperdicios lanzados a la calle por vecinos que no abonan la tasa de aseo y la morosidad en la recolección de basura, los crímenes desencadenados por narcotraficantes y bandas de gatillos alegres por ajustes de cuentas y absurdos dominios territoriales. Los opositores expiden promesas indefinidas, caracterizadas por una ambigüedad delatora de la ausencia de programas específicos.

Panameños no cegados por pasiones políticas poseen capacidad de discernimiento para distinguir las obras realizadas o en proceso de conclusión del Gobierno, de la maraña de mentiras, mezquindades, reacciones histéricas que contagian el escenario político. Las encuestas reflejan los niveles de reconocimiento a la transformación de las estructuras políticas tradicionales. En ese espejo deben mirarse en forma autocrítica los que apelan a la paranoia de grabaciones desencadenadas dentro del clima sórdido de rivalidades intestinas.

La Procuraduría está abierta por disposición constitucional a la investigación de las denuncias premunidas de pruebas concretas y no de informaciones provenientes de una cadena de opositores profesionales que concatenan frustraciones y pretensiones de llegar al poder mediante injurias, calumnias, falacias. La procuradora ha advertido que no permitirá que ningún político o persona la use para arreglar sus intereses personales. Es una recomendación saludable que debería llevar a una revisión preliminar de averiguar, primero, cómo andan las cosas en casa, antes de salir a la calle como blanco de hostilidades imaginarias.

Edición Impresa

Viernes 14 de agosto de 2026