Otra vez Al Qaeda
Asomó el fatídico rostro de la organización criminal Al Qaeda en los asesinatos de periodistas del semanario satírico Charlie Hebdo y de clientes de un supermercado de París. Fuentes de inteligencia señalan que los hermanos terroristas fueron entrenados por Al Qaeda en Yemén, lo mismo que el otro sujeto que ultimó cuatro rehenes del supermercado. Las acciones criminales en Francia provocan una alerta mundial para poder articular medidas de prevención de nuevos atentados contra personas y bienes. Los largos tentáculos de Al Qaeda se agitan en el mundo entero, sin hacer excepciones en la planificación de atentados por causas religiosas, políticas, o de cualquier otra índole. En Nigeria, Irak, Siria, los yijadistas extremistas están reforzados por la instalación territorial del llamado estado islámico que exhibe por las redes sociales decapitaciones de rehenes.
La estrategia terrorista internacional ha abierto dos frentes: un frente territorial abierto en la frontera entre Irak y Siria y también en Libia; y otro frente escondido en las sombras de la clandestinidad en ciudades populosas como Boston. No hay otra alternativa que proceder a la coordinación de las fuerzas de la Otan y Estados Unidos que combaten a los fanáticos del estado yihadista y las actividades de las entidades de seguridad nacional que investigan posibles atentados terroristas en lugares de Estados Unidos, Francia, Europa, Africa y América Latina. Se abre paso la coordinación habida cuenta que los terroristas que diezmaron a los periodistas del semanario satírico estaban en la lista negra de extremistas sospechosos de la CIA, pero la filial francesa no estaba siguiéndoles los pasos, no obstante que miles de musulmanes residen en las afueras de París y en otras ciudades. No todos los franceses de religión islámica, son practicantes o cómplices del terrorismo extremista. Nacieron en Francia muchos de ellos, se educaron en escuelas y universidades, algunos desempeñan posiciones públicas algunos , y son respetuosos de las libertades de expresión y el pluralismo religioso. Sin embargo, algunos descendientes de familias de Marruecos y Argelia, y hasta elementos de origen europeo, son pervertidos por el yihadismo fanático de Al Qaeda y el estado islámico.
El lema “Yo soy Charlie”, estampado en camisetas o en pancartas en distintos países, reflejan la solidaridad internacional con los periodistas de Charlie Hebdo en su condición de mártires de la libertad de prensa. Realmente, se han lesionado una vez más los valores democráticos imperecederos, encarnados en la libertad de expresión, tanto en Francia, como en México, Colombia, y otros estados, donde centenares de hombres de prensa fueron abatidos por los sicarios del narcotráfico por revelar nexos criminales de autoridades políticas y policiales con el narcotráfico.
El Consejo Nacional de Periodismo de Panamá ha convocado a periodistas, autoridades y la sociedad civil para manifestar hoy, en la Plaza de Francia del Casco Viejo, nuestra solidaridad con los caricaturistas del semanario satírico francés. Son miembros de una tradición de ilustres caricaturistas internacionales que usaron, y siguen usando, el pincel para expresar sus opiniones , desde la época de las publicaciones inglesas dirigidas por el escritor Jonathan Swift y el semanario Punch. Antiguos medios panameños como “La tarántula, El Látigo, El Cometa” y otros se inscriben en la historia del periodismo satírico, que continúan los caricaturistas de hoy.