Panamá de cara al próximo presidente
Aunque dista mucho para las próximas elecciones nacionales (mayo de 2014), son ya numerosos los precandidatos presidenciales. Los hay de todo tipo en los partidos políticos e independientes también; pero muy pocos con mérito, prestigio y probidad para desempeñar tremenda responsabilidad patriótica. Panamá, durante su vida republicana, ha tenido un mínimo de presidentes que orgullosamente distinguimos como “estadistas”… Pero son innumerables los que, infortunadamente, han ocupado el Palacio de las Garzas, a los que la historia ha calificado de distinta manera: adocenado, pusilánime, títere, autócrata, vergonzoso, incompetente, etc.
Sería de desear, no obstante, por primera vez, obligar a todos los que ahora intentan tan grave aventura política, a volver la vista a las estatuas de Justo y Pablo Arosemena, Eusebio A. Morales, Carlos A. Mendoza, Manuel Amador Guerrero, Belisario Porras, Harmodio Arias, Enrique A. Jiménez, Roberto F. Chiari, Octavio Méndez Pereira, sin olvidar de estos ilustres estadistas panameños sus respectivas biografías, en donde hallarán el tipo de personalidad moral que se ofrece como arquetipo de integridad, de energía, de patriotismo y altruismo, para que inspiren en ellas los actos de su vida ciudadana.
La vida pública de aquellos egregios varones, servirá de acicate a los débiles para adquirir fortaleza mediante el esfuerzo de la voluntad; su honradez removerá en la conciencia del prevaricador los fermentos del remordimiento; su generosidad y altruismo será reproche del codicioso; su desprendimiento invitará a la meditación a los logreros politiqueros que creen que la ciencia de gobernar el Estado es la ciencia de enriquecerse a expensas del Estado; su espíritu de tolerancia dará severa lección a los inquisidores contemporáneos que invocan la Libertad para proferir improperios y diatribas contra el que no comulgue con sus ideas.
Quienes finalmente sean los candidatos a la Presidencia (por partidos o independientes), que por omisión o por acción, hayan hecho objeto de escarnio los principios eternos de la democracia, deberán ira allá a ese rincón de la Historia donde se yerguen las siluetas graves de aquellos colosos del pensamiento, a contemplar su actuación política, su labor administrativa y sus conquistas en el campo del saber, y a sacar del ejemplo que ellos nos legaron para hacernos más hombres, más patriotas.
Y quien resulte Presidente electo de la República (2014-2019), “deberá gobernar”; orientar la Nación con patriotismo, donde la sinceridad sea el credo del corazón; donde la libertad no sea una mentira ni la Constitución un pedazo de papel.
Pedagogo, escritor, diplomático.
