Panamá en la Nueva Ruta de la Seda
El proyecto "Una franja, Una ruta" (One Belt, One Road), también conocido como la Nueva Ruta de la Seda, es una red de infraestructura de transporte y comercio que aspira conectar a China con el resto del mundo. Rememorando aquella idea antigua de hace más de 2,000 años que unía a Oriente y Occidente, a partir del negocio de la seda, ahora la República Popular China se muestra como un gran proyecto que pretende, en unos años, cambiar el orden económico del mundo y desplazar a los Estados Unidos como potencia económica dominante. El proyecto aspira a que la nueva ruta se extienda por 65 países, y China pueda invertir unos mil millones de dólares básicamente en infraestructura que sirva de potencial para el comercio mundial. La China se propone crear un gran mercado integrado continental eurasiático, incluyendo a una parte de África. Aunque en principio, América no está incluido en la "ruta" podría incorporarse en el futuro dentro de este plan estratégico para el futuro comercial del mundo. Nos parece que "no sería difícil su inclusión, especialmente ahora que los países de la región sufren una baja en sus exportaciones y están en busca de mercados nuevos y sostenibles.
Es evidente que China está llenando el vacío dejado por las anunciadas políticas proteccionistas que parece implementar Estados Unidos para mejorar su mercado laboral interno... "Muchos países están mirando a China como el nuevo abanderado del libre comercio, la protección al medioambiente y la economía globalizada".
Es indiscutible que si estos planes se ponen en ejecución, Panamá jugaría un papel importante en el comercio estratégico de la Ruta de la Seda por estar situado en la cintura de la región, colindando con el mar Caribe y con el océano Pacífico.
Con el eventual fracaso del proyecto de canal por Nicaragua y con la ampliación del Canal de Panamá, la capacidad del paso de mercancía por nuestro país se duplicará. Barcos chinos con enorme cantidad de contenedores han transitado recientemente por el Canal, lo que ha aumentado los ingresos del país significativamente. Por lo tanto, es claro que nuestro país desempeñaría un papel fundamental en el proyecto chino.
El impulso del desarrollo logístico del Canal de Panamá puede servir como punto de partida para un centro regional de distribución, tanto para centro como para Sudamérica. El proyecto de un puerto en el Pacífico, ubicado en Corozal, que reclama con urgencia la comunidad marítima panameña, como consecuencia del tráfico masivo que genera la ampliación del Canal, nos permitiría acelerar la actividad de intercambio con Europa, Estados Unidos y China.
Panamá debe prepararse para servir de trasbordo a los grandes buques en puertos convenientes del continente. Si nos preparamos, la Ruta de la Seda sí puede incluir a Panamá y América en su ambicioso desarrollo comercial.
Con la creación del Gabinete logístico con el objetivo de desarrollar políticas, junto a las empresas privadas, que promuevan a Panamá como un centro de logística internacional para el comercio mundial.
Profesor Universitario y Especialista en Logística.