default

Panamá está de júbilo por ascenso de Lacunza

Por: Redacción 07/01/2015

Hace unos días recibimos en Panamá la noticia de que monseñor José Luis Lacunza había sido nombrado por el papa Francisco entre los cardenales escogidos como tales. No podemos negar la alegría que ha sido para todos los panameños ese escogimiento, ya que, primero, no habíamos tenido uno en todo el tiempo que recuerdo; y segundo, porque se trata de monseñor Lacunza, quien llegó a nuestro país desde hace mucho tiempo. El regocijo de los panameños, sobre todo los católicos y los que lo hemos conocido a través de los años, ha sido grande y consideramos que el nombramiento ha sido acertado en el Colegio Cardenalicio.

Lo conocí y lo traté bastante durante la dictadura militar, cuando el movimiento de la Coordinadora Civilista Nacional (Cocina) y que los dirigentes encontramos en él el apoyo de una monseñor digno y lleno de virtudes.

MONSEÑOR, ESTAMOS CONTIGO LOS PANAMEÑOS CONSCIENTES DE TUS MÉRITOS...

En aquellos tiempos necesitábamos del respaldo de las autoridades eclesiásticas para tratar de poner orden en lo que entonces llamábamos el férreo gobierno militar que de bueno tuvo muy poco y de malo mucho. La Iglesia católica sirvió de base para el debilitamiento de esa dictadura y más tarde, durante la cruzada civilista, fue monseñor Laboa quien cedió su posición eclesiástica para poner en nuestras manos lo que necesitábamos para tumbar ese gobierno nefasto. Por esto, la buena noticia, de la cual se enteró monseñor por los medios de comunicación, ha llenado a Panamá de alegría y alboroto, ya que es la primera vez que tenemos este honor en 500 años de Iglesia en Panamá.

La religión católica es la oficial en Panamá y la que mayor cantidad de adherentes tiene. Pertenezco a ella y me siento muy honrada de ser uno de los componentes de la misma. Creo en Dios; rezo todas las noches y las mañanas; trato de cumplir sus postulados sin ser parte del fanatismo de la misma religión. Y creo en ella porque es la que más libertad permite a sus adherentes; considero que es hermosa mi religión católica y desde niña me enseñaron a entenderla, a quererla, a respetar a las otras religiones y a sentir respeto por los santos que a través de los años, nos han guiado para llevar a la nuestra a una posición de predominancia.

El amor por ese mi Dios, nuestra posición con respecto al hijo de Dios y la veneración a la madre de Jesús hacen de nuestra fraternidad algo realmente hermoso.

Desde luego que como humanos que son, algunos representantes fallan en la profesión de fe católica; pero gracias a Dios son los menos, y hombres como monseñor Lacunza han logrado llegar a los feligreses con el alma llena de amor por los demás porque comportamientos como el suyo son los que glorifican y dicen mucho de lo que buscamos en nuestros dirigentes católicos. Ellos nos enseñan, no solo a orar y a comprender esas oraciones, sino a ser humanos, a comprendernos más entre nosotros y a tener la suerte de encontrar en ellos alivio para nuestras necesidades tanto carnales como espirituales.

La comprensión que esos representantes de la religión católica tienen hacia nosotros los feligreses llevan a unir lazos de espiritualidad, de rectitud y de amor por los demás.

... EL NOMBRAMIENTO HA SIDO ACERTADO EN EL COLEGIO CARDENALICIO.

Gracias al papa Francisco por su existencia, por su comprensión, por haber tenido en cuenta a un país pequeño para darnos un representante en el Colegio Cardenalicio y que haya recaído en la persona de monseñor Lacunza, un extranjero que adoptó nuestra nacionalidad y que supo ser humano y llevar sus virtudes a todo un pueblo, que a su vez ha sabido quererlo y lo demostramos en este momento sintiéndonos satisfechos y jubilosos de que haya ocupado la primera posición cardenalicia en Panamá.

Monseñor, estamos contigo los panameños conscientes de tus méritos y los que hemos reconocido tus valores, tus enseñanzas y lo que Dios ha querido darnos a través tuyo. En particular, mi persona, y como parte de tus feligreses, que ese Dios que te la dio, te envíe bendiciones y te siga orientando para que lleves por el camino correcto y recto a toda una Iglesia que hoy te rinde amor y miles deseos y éxitos en tu misión.

Edición Impresa

Miércoles 5 de agosto de 2026