'Panamá Papers': armonizando criterios
Las tesis que se han esgrimido respecto al sonado tema de los "Papeles de Panamá", a mi juicio, entre los panameños, han generado que al debate se hayan aportado alternativas muy enjundiosas, por un lado, pero por el otro, he podido advertir que tales opiniones han puesto de manifiesto los contrasentidos suscitados entre quienes en una u otra medida nos hemos atrevido a opinar.
Entre las tesis surgidas: a. En primer plano, la defensa de la integridad y dignidad nacional enarbolando el carácter soberano del Estado panameño; b. Divorciar el tema de "Problema de Estado" frente al problema de "una firma de abogados en concreto"; c. Que se trata de un problema que hay que enmarcar en la geopolítica mundial y en el nuevo orden económico internacional; d. Que el ataque proviene en ocasión de que somos objeto y sujeto de la envidia de naciones en lo que toca a nuestro desarrollo y prestancia internacional como país de avanzada económica.
Sin embargo, pese a lo anterior, también hemos podido advertir que entre los opinantes o teorizantes se dan muchas asperezas y se manifiesta un síndrome por demostrar, sin lógica ni sentido, qué tesis es mejor que la otra, lo cual, obviamente, me parece propio de los espíritus inmaduros y pueriles. Como si defender a la Patria es algo que pueda debatirse entre orgullos, prestancias y deseos de sobresalir. La cuestión es una sola: defender a la Patria, su gente, su integridad, su soberanía y creo que, en ese sentido, mucho se ha logrado, tanto es así que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación ha salido a explicar, en grado de supuesta justificación, el porqué del nombre de este escándalo "Panamá Papers". Es evidente que la arremetida que Panamá ha sufrido ha traído consecuencias muy deplorables y desventajosas, algunas de las cuales ya se han empezado a advertir, como la obtusa posición de Francia que nos ataca inmisericordemente volviéndonos a incluir en una lista negra de paraísos fiscales.
He podido ver, cuestión sucedida recientemente en un medio televisivo, en noticiario matutino, cómo un ponderado analista hablaba de la necesidad de entender el problema en una concepción macro, global, de la geopolítica y, a renglón seguido, otro analista censuraba de este que no se trataba tan solo de la cuestión de la geopolítica, cosa que hacía con cierto sentido de ofensiva. También he podido observar cómo se ha criticado a quienes, entre los cuales me encuentro, hemos salido en defensa de la nacionalidad y de la Patria, ser objeto de críticas en ocasión de que, se nos riposta, se trata de un problema exclusivo de una firma de abogados y no del país. Me parece que hay mucho de egoísmos y perversiones ilógicas. Concluyamos lo siguiente: Ante el escándalo de los "Panamá Papers" se impone entender que hay que salir al paso, prima facie, defendiendo la integridad y dignidad nacional enarbolando el carácter soberano del Estado panameño, sin menoscabo que en dicha defensa se divorcie el tema de "Problema de Estado" frente al problema de "una firma de abogados en concreto"; pero comprendiendo que el escándalo en sí mismo exige un análisis de la geopolítica mundial y del nuevo orden económico internacional sin que por ello podamos soslayar que el ataque pueda estar relacionado, en alguna medida, con el hecho de que somos objeto y sujeto de la envidia comercial y financiera de otras naciones en lo que toca a nuestro desarrollo y prestancia internacional como país de avanzada económica.
Abogado