Panamá son tantas cosas bellas
Panamá, tierra que fluye leche y miel. Panamá, tierra de colores y sabores, Patria bañada de dos océanos, exuberantes playas, sol y arena, clima cálido tropical todo el año y qué decir de sus exquisita variedad de comida, un deleite al paladar; Panamá, Panamá, abundancia de mariposas y peces como nuestros antepasados nos han bautizado. Esta Patria acogedora tendida sobre un Istmo, se ve hoy día empañada bajo el nombre los papeles de Panamá. Y, ¿ por qué culpar a Panamá? Quizás por ser la más débil entre las grandes naciones o por ser la más vulnerable que podemos pensar al respecto; acaso se están encubriendo a otras naciones de alto perfil o personas muy importantes y lo más fácil es decir al perro más flaco se le pega la garrapata. Por qué culpar a Panamá si hay mucha gente involucrada en este tema, hay mucha tela que cortar, solo vemos en las noticias nacionales e internacionales dedos levantándose para juzgar a esta pequeña Patria en tamaño, pero grande en valor y perseverancia.
Este caso no solo es del Gobierno, los panameños no podemos aceptar y pensar que solo el Gobierno debe resolver y arreglar sus problemas. No, el pueblo debe luchar por su nación así mismo como vemos manifestaciones en nuestras calles por agua, canasta básica, aumentos salariales, que son muy beneficiosos y todos los necesitamos con lo cara que está la vida. También debemos unirnos como nación y salir a las calles a exigir que limpien nuestro nombre ante todos los otros grandes y pequeños países que ven día a día solo la mala cara que se presenta de Panamá.
El gobierno en curso también debe hacer su parte como dignos mandatarios y representantes de esta gran Patria para así limpiar nuestro nombre y no esperar tanto tiempo para hacer investigaciones del tema y que sigan manchando nuestro nombre nacional e internacionalmente.
Hoy necesitamos que nuestros diputados levanten su voz de protesta, no vemos a ninguno hablar del tema, o es que solo están para gozar de los beneficios de la Asamblea y únicamente vivir una vida de fama y fortuna, y qué decir de nuestro presidente que no vemos su manifestación de ninguna índole.
Querido pueblo panameño, levantémonos y elevemos nuestra voz de protesta para limpiar este bello pedacito de tierra que nos ha regalado el cielo. Panamá, mi querido Panamá, tierra de sabores y gente bella.