default

Panamá, tierra promisoria

Por: Redacción 10/11/2013

Jorge Puente Blanco (opinion@epasa.com) / Arquitecto y periodista

¿Dónde están los valores de nuestra nacionalidad?, ¿será en la tierra, sus hombres y mujeres, la geografía, el amor para con Bolívar, el Libertador de América? ¿Acaso no es crisol de razas, culturas, tradiciones, de historia tan hermosa que nos promete en el mañana?

Su nombre tan melódico, la espléndida naturaleza con riquísima fauna, las cercanías a los océanos Atlántico y Pacífico. El agua que nos acaricia casi todo el año, la alegría innata que tanto nos ayuda en nuestra propia superación.

La solidaridad permanente con nuestros vecinos y el universo. Los aportes que nos brindan nuestros inmigrantes itinerantes todo el año. También nuestra apertura internacional libre de prejuicios. Las bondades y la gratitud que encontramos en nuestros hermanos más humildes. La dignidad en todos y cada uno de los nuestros. Nuestros hijos pródigos, y padres amorosos. Es una verdad a gritos.

Cuánto queremos nuestra bandera, recordando nuestros mártires. Las lágrimas y el sudor derramados por nuestro Canal, que amamos sin medida, y cuidamos con tesón incomparable.

No conocemos el chovinismo empero nos aferramos a nuestra idiosincrasia, a nuestros valores, que no enarbolamos, pero creemos firmemente en ellos.

Hemos recuperado nuestras fronteras a través de generaciones, y las conservaremos siempre, no importan las enmiendas a los Tratados, en el pragmatismo, en la razón, con nuestro trabajo indetenible, insuperable, alcanzamos la victoria.

Las hazañas no terminan, y nosotros tras ellas. Ni el triunfalismo ni el derrotismo, las capacidades para alcanzar éxito, nuestra meta cada día.

Nuestro triunfo está en el pueblo, la cantera inagotable, la búsqueda no es lejana, es próxima, con él se enriquecen las instituciones, la nación.

Los acontecimientos no dejarán de sorprendernos, Panamá en el centro del Continente continuará promisoria, sus hijos van hacia delante.

Acaso el paraíso no está en América, en Panamá. La intuición bolivariana no es cierta. Todo depende de nosotros mismos, que nos perdone el Señor, no tenemos dudas de poder acercarnos, aportemos imaginación, esfuerzos, visión y mantengamos la fe. El paraíso lo podemos alcanzar, disponemos de la tierra, de los panameños.

El 3 de noviembre tenemos derecho, estamos orgullosos, ampliando el sendero, cobrando nuevas energías, nos llenamos de optimismo, estamos dispuestos. Panamá íntegro está con nosotros.

Edición Impresa

Miércoles 12 de agosto de 2026