Panamá y el Vaticano
La reunión del presidente de la República, Ricardo Martinelli, con el papa Francisco en la Santa Sede constituyó un acontecimiento excepcional en las relaciones diplomáticas de dos Estados amigos. Tratándose de una reunión privada, los temas tratados serán puestos en conocimiento en forma oficial. En verdad existe una relación profunda de naturaleza religiosa que nació en el siglo XVI cuando se erigió el templo de Santa María la Antigua para dar lugar a la creación de la primera diócesis católica panameña. Bajo la advocación de la Virgen sevillana surgió un lazo indestructible entre la Iglesia y el Estado panameño que se ha renovado significativamente con la visita al sumo pontífice con la presencia del arzobispo José Domingo Ulloa, el arzobispo emérito José Dimas Cedeño y monseñor José Luis Lacunza, presidente de la Conferencia Episcopal de Panamá. Acompañaron al presidente Martinelli la primera dama de la República, Marta Linares de Martinelli, la expresidenta Mireya Moscoso, la embajadora de Panamá en el Vaticano, Delia Cárdenas, y el embajador de Panamá en Italia, Guido Martinelli Jr. El presidente Martinelli entregó a nombre propio y del pueblo panameño una bella imagen de Santa María la Antigua, en una ceremonia de bendición en los jardines del Vaticano.
La historia del Istmo siempre estuvo impregnada de hondo sentido religioso. Vasco Núñez de Balboa celebró una misa a orillas del archipiélago de San Miguel cuando arribó al Mar del Sur, al frente de la expedición guiada por amistosos colaboradores indígenas. Años después se levantó la catedral en el Casco Antiguo; siguieron las iglesias de Natá de los Caballeros, San Francisco de la Montaña, Santa Ana y otras más en el territorio nacional como testimonio de la fe católica del pueblo panameño. Hacia 1749 se levantó la primera universidad colonial en la residencia de los jesuitas por iniciativa del ilustre sacerdote panameño Francisco Javier de Luna Victoria, quien también contribuyó con recursos propios a la conclusión de las obras de la catedral metropolitana. La Universidad católica Santa María la Antigua prosigue la trayectoria pedagógica de aquel primer centro de estudios del siglo XVIII, coadyuvando en la formación de profesionales de vocación cristiana.
El presidente Martinelli informó al papa Francisco del combate a la pobreza que implementa su administración, con la reducción de los niveles de desempleo en el porcentaje más bajo de los últimos tiempos, con una dinámica política de inversión pública en infraestructura, descentralizando las inversiones en el territorio nacional, protegiendo a los adultos sin seguro social, discapacitados, escolares de escuelas estatales, lo cual coincide con el mensaje evangélico renovador del pontífice de nacionalidad argentina. El desenvolvimiento histórico de la Iglesia católica en Panamá y las grandes coincidencias sociales señalan el encuentro de las autoridades civiles y religiosas de Panamá y el Vaticano como signos del contenido ético que distingue las obras materiales que arranca a los humildes de la pobreza extrema y eleva la calidad de vida de todos los miembros de la sociedad panameña. La primera iglesia, de materiales vegetales, construida bajo el manto de la Virgen Santa María la Antigua, fue destruida por un incendio, como otros templos coloniales. Sin embargo, sigue vivo el fervor cristiano de los panameños, quinientos años después, con más fuerza que nunca.