Panameños no tan panameños
En los últimos días he leído politiqueras opiniones sobre la nueva moneda de un balboa, pues se aduce que: “esas monedas no tienen respaldo”, y otras sandeces similares, sin definir, primero, qué quiere decir aquello de que no tienen respaldo. Por supuesto, con ello confunden a quienes no tienen los conocimientos para saber la falsedad que se les está transmitiendo y eso es, precisamente, lo que se persigue: crear incertidumbre para que la moneda sea rechazada, como en efecto lo están haciendo a propósito algunos malintencionados, y otros influenciados por los primeros o por simple desconocimiento. Ellos quieren hacer creer a los connacionales que les están haciendo un favor al “advertirles” que la nueva moneda es riesgosa “porque no tiene respaldo” y mediante esta bajeza creen que le están haciendo un daño al Gobierno, pero la realidad es que están dañando es al país.
Las monedas están respaldadas por la economía del país emisor y no por ningún otro tipo de “respaldo” pues el patrón oro desapareció hace unos cincuenta años; y la nuestra, nuestra economía, está en una posición envidiable en el mundo entero. ¿Qué es el dólar? Un pedazo de papel impreso, pero está respaldado por la economía de un país poderoso, los Estados Unidos, y eso lo hace valioso, aunque dicho país esté atravesando serios problemas económicos ahora.
Pero yéndonos aún más lejos, toda esta conmoción propagandística negativa se ha originado por una acuñación monetaria de apenas cuarenta milloncitos, y es sabido por todos que tan solo al Canal de Panamá ingresan diariamente, más de esos cuarenta millones de dólares; ello sin contar con todos los demás ingresos y la producción de nuestro país (PIB) que alcanza unos treinta mil millones de dólares anuales.
La Constitución de Panamá únicamente prohíbe la emisión de papel moneda –con lo cual yo personalmente estoy en desacuerdo pues ello debería ser motivo de una ley y quizás hasta de un referéndum, pero definitivamente no amerita ser incluido como una prohibición constitucional, pues si vamos a eso, hay demasiadas cosas que no deberíamos estar haciendo y no por ello lo prohibimos constitucionalmente- pero tal prohibición de emitir papel moneda, nada tiene que ver con la emisión de moneda fiduciaria metálica que, de hecho, la hemos estado acuñando y utilizando muy responsablemente, desde el inicio mismo de la república, sin que ello haya causado a nadie ningún trauma financiero.
Todos los países del mundo, aun aquellos que tienen sus economías destrozadas, emiten su moneda, pues ello es un ejercicio de su soberanía, y ninguno de sus ciudadanos rehúsa aceptarla, pero los “panameños no tan panameños” proponen que cometamos esta afrenta a nuestra Nación.
Por último, es una tergiversación intencional aquello de que el nuevo balboa metálico no es válido fuera de Panamá, porque todos sabemos que es perfectamente convertible a dólares en cualquier banco y en cualquier momento, sin absolutamente ninguna restricción, como sí existen en otros países del mundo. No dejo de reconocer que el dólar-papel es más cómodo de manejar, pero este es apenas un mínimo sacrificio que tenemos que hacer por Panamá pues es, además, un ahorro para todos.
Lo que necesitan algunos panameños es una dosis de más patriotismo y menos politiquería barata.
Empresario.
