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¿Panameños, somos como nos pintan, o no?

Por: Redacción 04/06/2017

Generalmente los panameños somos buenos para quejarnos de todo, pero por el otro lado, somos “flojos” para tomar acciones valientes para contrarrestar los efectos de esas cosas de las cuales nos quejamos.

Cada vez que alguien trata de promover ideas y conceptos que, como aquél héroe cervantino conocido como Don Quijote de La Mancha, y decide anteponer sus ideales frente a su provecho o conveniencia y obra de forma desinteresada y comprometida en defensa de causas que considera justas, casi siempre se queda casi sólo o con muy poco apoyo. Al parecer, los demás consideran que no les toca a ellos tomar acciones, sino a otros. Se conforman con usar las redes sociales sin exponer, en muchos casos, ni su identidad personal.

Pero, gracias a Dios, no todos los panameños somos como nos pintan. Hay muchos que no sufren de ese reumatismo y parálisis cívica que no los deja accionar en búsqueda de soluciones y promoción de un movimiento ciudadano que logre rescatar esa conciencia unitaria que logre estremecer esas fibras patrióticas, logre un accionar para tener un Panamá que nos permita alcanzar una calidad de vida en la cual el bien común se reparta equitativamente para todos y se forje esa gran sociedad de prosperidad y paz que todos anhelamos.

En este sentido, por ejemplo, respecto al proceso constituyente, consideramos necesario continuar conversando y divulgando con fin docente, las particularidades y características del proceso constituyente que aún pretendemos llevar adelante.

A pesar que el proceso inicialmente emprendido por el Movimiento Constituyente Va no logró alcanzar la cifra de firmas exigidas por las normas impuestas por la Constitución vigente, reglamentada de forma arbitraria por el Tribunal Electoral, quizás en una forma que impide que alguien pueda lograr tales metas por ser excesivas y fuera de una concepción realista, el proceso constituyente continúa en una nueva etapa centrada en docencia ciudadana.

Los esfuerzos para seguir tratando de lograr el apoyo ciudadano, especialmente de los jóvenes y estudiantes que serían los beneficiarios directos de una nueva Constitución, no se pueden detener. Hay que continuar con el rescate del respeto a los derechos humanos de los ciudadanos, el resurgir de un Estado de Derecho, con una adecuada aplicación de la Constitución y las leyes derivadas de ella, y de una moderna y efectiva institucionalidad de la nación.

eCantemos junto a Gaspar Octavio Hernández en su Canto a la Bandera: “Bandera de la patria, si ves que el Hado ciego en los istmeños puso cobardía, desciende al Istmo convertida en fuego y extingue con febril desasosiego ¡a los que amaron tu esplendor un día!”

Ingeniero

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Miércoles 15 de julio de 2026