Pangloss y el MEF
Hace algún tiempo, Paul Krugman tuvo la buena idea de vincular la figura de Pangloss con quienes, por cierto motivo, mantienen una falsa visión optimista sobre la economía. Se trata de una oportuna referencia al Dr. Pangloss de la novela de Voltaire titulada "Candide, ou l'Optimisme", el que además de ser especialista en metafísica y cosmovisión, era un fiel seguidor del filósofo Gottfried Leibniz, quien afirmaba que "vivimos en el mejor de los mundos posibles".
...LOS FUNCIONARIOS DEL MEF NO SOLO HAN SIDO INCAPACES DE RECONOCER QUE LAS PROYECCIONES EN QUE BASARON LA CONFECCIÓN DEL PRESUPUESTO PÚBLICO, SOSTENIDAS EN EL SUPUESTO DE UN CRECIMIENTO NOMINAL DE LA ECONOMÍA DE 10.8% (6.5% REAL Y 4.3% DE INFLACIÓN), HAN RESULTADO ABSOLUTAMENTE ERRÓNEAS, LO QUE HA GENERADO UNA COMPLICADA SITUACIÓN FISCAL.
En Panamá, los rasgos más radicales de lo que podríamos llamar "panglossianismo" se encuentra entre los más altos funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Es así que el actual ministro, que no termina de explicarle a la población el motivo que lo llevó a pagarle cerca de $7.5 millones a la empresa Cobranzas del Istmo S.A., sigue insistiendo en que no existe prácticamente ningún problema en la economía panameña. Por su parte, su viceministra, célebre por sus predicciones erradas, ha afirmado recientemente, pese a la creciente evidencia del lavado de dinero procedente de la corrupción, que "el crecimiento económico impulsa la solidez del sistema bancario".
Lo cierto es que los funcionarios del MEF no solo han sido incapaces de reconocer que las proyecciones en que basaron la confección del presupuesto público, sostenidas en el supuesto de un crecimiento nominal de la economía de 10.8% (6.5% real y 4.3% de inflación), han resultado absolutamente erróneas, lo que ha generado una complicada situación fiscal. También han omitido llamar la atención sobre algunos indicadores recientes que distan de ser optimistas.
Cualquiera que entienda algo de la economía panameña sabe que las exportaciones, así como las inversiones vinculadas a la construcción, juegan un papel central en la determinación de su dinámica. De ahí la importancia del análisis de los indicadores relacionados con estas actividades.
En el caso de los indicadores vinculados a las exportaciones, los cuales están actualizados hasta mayo por el Inec, se evidencia, en primer lugar, que hasta ese mes, los ingresos por peajes del Canal de Panamá mostraban una tasa de crecimiento de apenas el 3.8% en comparación con el año anterior. Por su parte, para el mismo periodo, el movimiento de contenedores (en TEU) alcanzó una tasa de crecimiento de apenas 2.8%.
Para el caso de la Zona Libre de Colón, la situación tampoco resulta halagüeña, ya que comparando el acumulado del valor de las reexportaciones entre enero y mayo de este año con las registradas en el mismo periodo del año anterior, se concluye que las mismas disminuyeron en 3.8%. A esto se le suma el hecho de que, al hacer una comparación semejante para el caso del valor de las exportaciones de mercancías producidas dentro del país, se observa una tasa negativa del 10.8%. El único indicador positivo sobre el sector externo es el de los gastos de los pasajeros residentes en el exterior, el cual creció en 13.8%, aun cuando es conocido el hecho de que el sector hotelero se encuentra en una grave crisis, producto de la sobreinversión.
En la perspectiva del sector de exportación, existen, además, varias tendencias que no permiten avalar la visión "panglossiana" del MEF. En primer lugar, está el problema de la revaluación del dólar que genera un alza del precio de nuestras exportaciones de bienes y servicios, lo que limita su expansión. Esta situación se puede agravar una vez que la Reserva Federal eleve la tasa de interés. En segundo lugar, el final del ciclo alto del valor de las materias primas limita seriamente la capacidad de compra de algunos de los más importantes clientes de la Zona Libre de Colón. A la vez, en estas condiciones, pensar como hace el FMI que nuestra salida está en las exportaciones de cobre no es ni factible económicamente (el precio del cobre ha bajado en 26.7% desde 2012) ni ambientalmente viable.
En el caso de la construcción, para el periodo bajo análisis, llama la atención la caída de 22.2% de la producción de cemento premezclado y de 2.6% en la del cemento gris, junto a un crecimiento de apenas 5.7% en el valor futuro de las construcciones, en condiciones que el año pasado este indicador llegó a 22.3%. En este caso, también se puede esperar que una eventual alza de la tasa de interés no será un factor positivo.
A final de cuentas, se puede concluir que la visión tipo Pangloss del MEF no solo es errónea. La misma, al no reconocer las dificultades, aleja la posibilidad de enfrentarlas. ¿Oportunismo político o incapacidad analítica?