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Para poner fin a la violencia generalizada

Por: Redacción 02/02/2015

Cada día existe un clamor más evidente de parte de una porción muy importante de nuestra sociedad, en el que se incluye a las clases populares incorporadas a la actividad productiva, los sectores medio y algunos burgueses ilustrados, para que se busque una solución a los problemas más apremiantes y concretos que tiene en estos momentos la sociedad panameña (falta de agua, basura, invasión de tierra, violencia generalizada, narcotráfico, caos en el transporte público), y se establezcan las bases para una nueva convivencia. Este proyecto cuenta, por supuesto, con la oposición de los corruptos, los explotadores y de los sectores más pobres y marginados de nuestro pueblo.

Pero cada vez se hace más claro que este consenso no se plantea como una opción más entre muchas otras a lo que existe en Panamá en este momento, sino como la única salida al deterioro moral e institucional, el cual de seguir al ritmo que lleva ahora, en muy poco tiempo podría hacerse inmejorable y dar al traste con muchas conquistas fundamentales que han sido producto de las luchas políticas y sociales de los panameños y panameñas.

Fuimos los primeros en sugerir la creación del Ministerio de Seguridad (antes de que se hiciera efectivo), tratando de evitar con ello descoordinaciones que, en aquellos momentos, solo lograban enviar a la sociedad señales confusas. La institución que sugerimos debiera estar bien estructurada para poder prevenir la delincuencia, frenar el incremento del crimen, el robo, la corrupción, el desenfreno de la juventud y garantizar, como corresponde, la paz social y la seguridad pública.

...PANAMÁ RECLAMA CON URGENCIA MEDIDAS CIVILIZADAS PERO QUE SE EJECUTEN...

Por eso cualquier proyecto o investigación que se haga en esta dirección tiene que comenzar por reconocer el derecho a la expresión y la posibilidad creadora de ciertos géneros y categorías sociales de Panamá que muchas personas cultas de nuestro país continúan ignorando o subestimando. En otras palabras, la paz social y la seguridad pública son necesidades fundamentales en el Panamá de hoy y del mañana, y no se le puede dar la espalda al hecho de que, a pesar de las condiciones adversas en que se mueve, las manifestaciones populares panameñas han continuado desarrollándose, enfrentado imaginativamente los problemas y tensiones que se presentan y respondiendo a cada situación con los medios y recursos que le son propios.

... LA PAZ SOCIAL Y LA SEGURIDAD PÚBLICA SON NECESIDADES FUNDAMENTALES...

Se pudiera decir que la única salida al impasse político y social en que se encuentra en estos momentos la sociedad panameña es la realización de un nuevo proyecto de reconstrucción nacional, que supere las rivalidades del tribalismo partidista actual y establezca un consenso político mínimo en el que los principales elementos constitutivos tendrían que ser: (1) La abolición de la cultura de la violencia y la incorporación de los desocupados a la actividad productiva; (2) La lucha contra el narcotráfico, la corrupción, la institucionalización del cinismo y la enajenación cultural; (3) El establecimiento de una política comunal que priorice en los sectores más problemáticos y que siente las bases para el logro de una sana convivencia.

Mediante la Ley 15 de 14 de abril de 2010, se crea el Ministerio de Seguridad Pública, cuya misión es mantener y defender la soberanía nacional, velar por la seguridad, la tranquilidad y el orden público, así como proteger la vida, honra y bienes de sus nacionales y extranjeros que estén bajo su jurisdicción”. Además, está facultado para, entre otros deberes, promover políticas y acciones de prevención del delito. Correspondió al Licdo. José Raúl Mulino ser el primer ministro de Seguridad Pública (2010 -2014). Desde el 1 de julio de 2014, asumió el cargo de ministro el Dr. Rodolfo Aguilera.

Quizás le ha faltado destreza política al Gobierno para lidiar con estos antivalores sociales, pero no pueden ellos seguir tolerándose, porque nuestro Panamá reclama con urgencia medidas civilizadas, pero que se ejecuten con firmeza para poner fin a estos males que malogran el desarrollo integral del país. No escapa al buen criterio de los panameños el hecho de que no es conveniente hacer las cosas de manera precipitada, ¡pero es preciso pensar y actuar con la perspectiva del presente y del futuro!

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Miércoles 5 de agosto de 2026