Para viajar lejos no hay nada mejor que llevar un buen libro
El libro es un instrumento valioso sobre el cual se ha vaciado una serie de ideas, un recurso muy importante para el aprendizaje.
En este contexto, estudiantes del Instituto Tecnológico Barú participaron de un concurso de redacción, y las letras, unas tras las otras, comenzaron a formar palabras, cuyo significado transmite energía y definiciones interesantes.
El libro, instrumento de comunicación: “[El libro] es el mejor amigo del hombre, te permite aprender cosas nuevas... estudiar, hacer tareas, ejercicios y resolver talleres y cuestionarios... Los niños disfrutan leer historietas”…, escribió Manuel Correa, del VII grado, mientras acusaba las más divertidas ideas.
Alyssa Hall, del VIII, escribió: “¿Qué es un libro?... fuente de comunicación que nos da un aprendizaje, no equiparable con el que pueda ofrecer una computadora”…
Por su parte, Christopher Pile, del IX, adujo: “El libro aleja a la humanidad de la ignorancia, y ayuda a nuestro vocabulario… Mis libros favoritos son ‘La Biblia’, ‘El efecto Maquiavelo’’, ‘El caballero de la armadura oxidada’ y la saga ‘Crepúsculo-Luna nueva-Eclipse-Amanecer’, ante un tránsito de obras, al que pocos podrían resistirse.
El lenguaje de las ciencias: “Si el arte de la ciencia fuera ciencia, ¿qué sería? Ciencia-arte. Arte-ciencia. Ciencia. Explosión atómica. Dinamita. Lenguaje de las ciencias… son palabras distintas. ¡Se descubrió el fuego!”, escribió Jaime Nieto, del X Ciencias, como si estuviera en la búsqueda de las raíces de la existencia, de sus ancestros, y añadió: “En busca del fuego. Fuego, elemento descubierto por el hombre. Fuego, pasión ardiente. Antes del fuego: ¡todo; nada! Antipoesía, sueños e imaginaciones”… Entonces, se detiene a la reflexión profunda: “El lenguaje de las ciencias: descubrimientos e insultos”… ¿Acaso no dio en el clavo?
Es que “los hallazgos se convierten en el evento más grande de la vida, tiempo, experiencia y conocimiento de quien descubre” [José Hernández, XI Ciencias]… ¡Fuego!
Pero, “¿a qué nos referimos [verdaderamente] con lenguaje de las ciencias pregunta Gustavo Figueroa, del XII Ciencias; y cual retórico señala: “¿Será a la forma con la cual explicamos sucesos, avances y descubrimientos de la vida?”. ¡Aparece el lenguaje!
De la rotativa a la era digital: “¿Alguien recuerda cómo surgió el libro? El mundo cambia, los libros cambian, y ahora los leemos en pantalla”, comentó Mario Lombana, del X Comercio.
“Prácticamente somos esclavos de la tecnología digital”, manifestó Oderay Cubilla, del XI Comercio. Y acota: “Era de más información, menos conocimiento”…
Finalmente, Karen Chan, del XII Comercio, internaliza: “Con una hoja, con un plano, con un mueble, con nada, y una pluma. Desde pensamientos, mi conocimiento, te creamos a ti, ¡oh, libro!... Llenos de pensamientos, llenos de sentimientos, enseñanzas y desahogos… fuimos logrando un gran éxito que evolucionó… Poco a poco, a través de los años [y épocas]… Su forma cuadrada, que satisface lágrimas, corazones y al mismo tiempo nos llena de conocimientos, nos inspira a crear un mundo en el que aprendemos a visualizar un contraste entre letras, colores y formas… El libro, que estuvo en nuestras vidas, más que una textura física… un arte y don hecho por lágrimas”…
Recuerde usted: “La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en el que el libro habla y el alma contesta”. ¡Hasta pronto!
