Paraguay en crisis interna y externa
La última semana ha sido muy movida en Paraguay, donde un desalojo de tierras dejó 17 personas muertas, causó la renuncia de una fiscal, y terminó con un juicio político contra el presidente Fernando Lugo.
Esta lista de hechos se le suma el nombramiento del nuevo jefe de la Policía y del Ministerio del Interior, sin tomarles parecer a los miembros de la coalición que puso en el poder a Lugo.
Estos hechos y otros incidentes ocurridos desde la campaña política del 2007 hacían ver que la relación entre el exobispo y los partidos que lo postularon no era muy buena, lo que lo obligó a gobernar en solitario.
Pero la crisis política generada con la destitución de Lugo, ha puesto al país en una difícil situación al nombrar inmediatamente al vicepresidente Fernando Franco como nuevo jefe del Ejecutivo paraguayo, porque ha sido rechazado por la mayoría de los países vecinos, por considerar que se nombramiento es ilegítimo y que hay un “golpe de Estado disimulado”.
La administración Franco está afrontando las consecuencias de su accionar.
Por lo pronto, el presidente de Venezuela Hugo Chávez decidió no proporcionarle más petróleo a Paraguay, por considerar que traiciona los acuerdos firmados con Lugo.
A ello se le suma la decisión del Mercosur de dejarlos fuera de la reunión que se realizará esta semana en Argentina.
Lo cierto es que se repite la historia, pues el 28 de junio de 2008 Manuel Zelaya, presidente de Honduras, fue destituido por tratar de forzar un referéndum reeleccionario, y provocó la movilización de todos los países sudamericanos y de otras regiones que lo consideraron el presidente constitucional del país hasta que se realizaron nuevas elecciones.
Hoy, Lugo es destituido y el bloque de Sudamérica cierra filas a su favor. Amanecerá y veremos.
