PARLACEN Derecho a retiro
Panamá debe mantenerse firme en su decisión de separarse como miembro del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) puesto que todo está a favor de su libertad para ello.
Por una parte tiene pleno derecho para hacerlo en virtud del principio universal de que a nadie se le puede obligar a permanecer en comunidad. Además, resultaría un contra- sentido que un país cualquiera pudiera separarse de la Organización de Estados Americanos (OEA), tal como ocurre en la actualidad, y que no pudiera retirarse de una entidad de menor relevancia que la OEA como lo es el PARLACEN.
Y por último, si conforme ha aclarado nuestra Cancillería, nuestro país no forma parte del tratado mediante el cual se creó la Corte Centroamericana, dicha entidad carece de jurisdicción para condenar a Panamá conforme lo ha hecho y su pronunciamiento está viciado de nulidad.
No faltaba más. Encima de que el organismo es un barril sin fondo para la entrega de recursos de los pueblos con poco o ningún beneficio digno de encomio, resulta que los propios organismos centroamericanos, juez y parte, le dicen a Panamá, a quien siempre han visto como distinta de su propia estirpe, que siga malgastando.
