Paro carente de razones
Resulta un hecho insólito que los médicos panameños decreten un paro por razón de oponerse a la Ley 69, que permite la contratación de médicos especialistas a fin de que presten sus servicios y garanticen la salud y la vida de panameños que residen en áreas apartadas del interior del país, donde no existen médicos de las diferentes especialidades.
LA AUSENCIA DE RAZONES, CAUSAS O MOTIVOS QUE PUEDAN FUNDAMENTAR LA OPOSICIÓN A ESTA LEY, LA CUAL PERSIGUE MEJOR CALIDAD DE ATENCIÓN A MILES DE PANAMEÑOS HUÉRFANOS DE ESTA, RESULTA ABSURDA.
Muchos panameños, en la actualidad, se han visto afectados por la falta de médicos especialistas en esos lugares, como en el resto del país por el cese de labores.
Resulta, pues, absurda la ausencia de razones, causas o motivos que puedan fundamentar la oposición a esta ley, la cual -reitero- persigue mejor calidad de atención a miles de panameños huérfanos de esta.
Los galenos adoptan una conducta que milita en contra del juramento hipocrático, el cual formularon cuando concluyeron sus estudios universitarios, y aseguraron garantizar la vida y salud de sus pacientes.
Si evaluamos la opinión de la sociedad panameña, la mayoría de la ciudadanía se opone a este paro de labores y repudia la actitud asumida por los médicos.
No quisiera pensar que el paro médico obedece a que continúe la falta de médicos especialistas, a fin de que el ciudadano siga asistiendo a las clínicas y hospitales privados para obtener atención especializada, con lo cual sus intereses económicos estarían por encima de los intereses del pueblo panameño.
El mercantilismo médico pareciese ser la motivación de este paro, que parece buscar que no se afecten sus ingresos personales, sin importarles para nada la salud de las clases pobres de nuestro país que no tienen dinero para acceder a clínicas ni hospitales privados para atender sus problemas de salud.