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Paro político

Por: Redacción 19/10/2013

REDACCION / PANAMA AMERICA

No concurrieron a la Comisión de Salud. No levantaron el paro ni a solicitud de la Iglesia católica. No aceptan mediación de la Defensoría del Pueblo. No han hecho caso a que las encuestas de opinión muestran el rechazo popular. Pero los dirigentes desfilaron con la oposición que los manda al despeñadero. La entraña política del movimiento médico no requiere cirugía. Sus vísceras están en el aire, contaminando a un gremio de servidores de salud, cuyos miembros cayeron en la emboscada de ser engañados con fines politiqueros. Quisieron ensuciar la imagen de Panamá en presencia de los mandatarios de América Latina. Sin embargo, el tiro les salió por la culata, ya que los asistentes a la cumbre saben que la xenofobia es la bandera negra del paro.

Los partidos de oposición recibirán una factura pesada en las elecciones. Hasta el día martes, el Ministerio de Salud contabilizó más de 136,000 citas médicas frustradas; 2,000 cirugías de urgencia carecieron de médicos especialistas. ¿Votarán por los candidatos de la oposición los familiares decepcionados por la negligencia médica?

Los dirigentes del paro deberán dar, si pueden hacerlo, una explicación por la conectividad política que viola los principios éticos del juramento hipocrático. Se están batiendo en retirada. No les interesa proponer modificaciones a la Ley 69, aunque en la víspera proclamaban nuevos diálogos con los legisladores. No les conmueve el llamado humanitario del prelado más importante del catolicismo para suspender el paro. Les importa un comino la suerte de los humildes panameños de provincias y lugares apartados. La consigna es agitar sin escuchar los llamados perentorios de la sensatez. Los líderes del PRD y del panameñismo tiran sus redes para pescar a río revuelto lo que sea. Pero al quedar a la vista de la opinión pública un paro que afecta, sobre todo a la clase trabajadora, se están disparando en los pies.

Cambio Democrático denuncia en un comunicado “esta actitud irresponsable y egoísta por parte de los líderes de la oposición, que atenta contra el sistema de salud pública de nuestro país y demuestra que su único interés son las próximas elecciones, sin importarles que ponen en peligro la vida de cientos de miles de panameños y panameñas”. Es la posición que comparten los que no están inscritos en partidos políticos. La politización de la atención médica a los pobres es un acto de lesa humanidad contra el derecho de todos a la salud prescrito por la Constitución, que igualmente rechaza la discriminación en las formas más indignantes.

Un papel muy triste muestran los fomentadores del paro médico a las delegaciones asistentes a la Cumbre Iberoamericana y a los periodistas extranjeros que llegaron para cubrirla. Apreciarán la insignificancia trivial del paro en el país de más elevado nivel de crecimiento económico. Contra el telón de fondo de las obras viales, la inminente apertura del metro, la construcción de la ciudad hospitalaria, los subsidios a los ancianos, etc., sus contradicciones internas los minimizan irremediablemente, no obstante, la estrategia de que los opositores asistan sin distintivos de partidos. Pero enanos trepados uno encima de otro no hacen un gigante.

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Miércoles 12 de agosto de 2026