Participación ciudadana de los jóvenes
A diario escuchamos por los medios de comunicación la frase cliché: "Los jóvenes somos el presente y no el futuro", lo que me hace pensar: ¿qué estamos haciendo para convertirnos en el presente y no ser considerados como los líderes del futuro lejano?
Desde antes de los inicios de la República, los jóvenes hemos sido protagonistas de batallas por la soberanía de nuestra tierra: en las gestas separatistas eran enviados a la batalla bajo el mando de Esteban Huertas y otros conocidos revolucionarios; en la Guerra de Coto, eran camuflados y sus documentos falsificados para que pudiesen ser enviados a la frontera para defender el Istmo y fueron jóvenes los protagonistas de la gesta que conmemoramos anualmente el 9 de Enero. Remembrar estos antecedentes históricos me hace entender la responsabilidad que tenemos con nuestro país.
Se ha hecho costumbre exigir derechos como libertad de expresión, libertad de culto, preferencia sexual, etc. pero no se ha destacado o exigido a los jóvenes deberes para con su Patria.
Para realmente llegar a ser considerados los líderes del presente, debemos enfocarnos en las problemáticas del país, brindando soluciones efectivas desde una perspectiva fresca y diferente. Por otro lado, también se debe tomar en cuenta las opiniones de los ciudadanos de avanzada edad, ya sean los que consideramos "políticos de siempre" o no, toda vez que son ellos los que poseen la experiencia necesaria para transpolar lo que los jóvenes hemos estudiado en teoría, a la práctica; por supuesto, absorbiendo las buenas costumbres y desechando lo tóxico o nocivo para el país.
Los jóvenes que exigimos un cambio en la sociedad, el Gobierno, y el sistema democrático en general, también tenemos el deber de capacitarnos para así brindarle al país un servicio profesional de primer mundo, que compita con las potencias mundiales y así, no repetir lo ocurrido en la "Primavera Árabe".
Todo joven debe tener el deseo de aplicar sus conocimientos en beneficio de la Patria, ya sea desde el sector público o privado. Los que desean competir para un puesto de elección popular deben dejar de contabilizar cuántas veces salen en televisión a fin de crear popularidad y subir en redes sociales, si al final, los aportes o intervenciones son un conjunto de palabras floreadas, domingueras o rebuscadas que no poseen ningún nexo lógico, que descaradamente han repetido de alguien (plagiado) o que no aportan una solución efectiva para el sinnúmero de problemas del país; además, esto deja entrever incapacidad y futuro fracaso político. Es muy fácil repetir como papagayo y en la práctica no emplear sus mejores oficios en pro de los que más lo necesitan, todo es abstracto.
Es necesario que sea esta generación la que rompa el esquema de "los políticos de siempre" y entendamos verdaderamente el fin noble de la política: el servicio.
En la medida que nos sigamos preocupando de subir nuestra popularidad en redes sociales y nuestra imagen política, no podremos llegar a ayudar a nuestros hermanos de Patria y asistirlos, no solo con regalos, comida o cualquier material sólido, más bien, compartiendo conocimientos que le brinden la capacidad de valerse por sí solos en un futuro.
Es normal que nos guste salir a tomar algo y divertirnos, sin embargo, eso no puede ser lo que rija nuestra vida totalmente, hay que romper la burbuja de la zona de confort y darnos cuenta de que existen muchas personas necesitadas cerca de nosotros.
Reconozco que existen muchos grupos que se dedican a realmente ejercer una ciudadanía consciente o a realizar obras benéficas, sin embargo, deploro aquellos que utilizan la necesidad de cualquier panameño como trampolín político.
Los jóvenes tenemos la responsabilidad de cambiar el país, pero primero debemos mirarnos al espejo y cambiar nosotros.E
Estudiante de Derecho a la Usma