A partir de sus nuevas relaciones exteriores
Durante los días 5 al 8 de agosto de 1961 se celebró la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Punta del Este, Uruguay. A esta cita concurrieron, a través de sus delegados, los países miembros del organismo regional. Por Cuba, asistió como jefe de delegación el comandante Ernesto “Che” Guevara, ministro de Hacienda de este país, y por EE.UU., Douglas Dillon.
En esta reunión, Guevara denunció el hecho de que la misma fuera convocada para enjuiciar al gobierno revolucionario de Cuba. Rechazó la llamada “Alianza Para el Progreso”, en la cual Estados Unidos brindaría una “ayuda” por 20 millones de dólares en los próximos diez años para la América Latina con la exclusión de Cuba.
“Che” Guevara denunció este programa “como un vehículo destinado a separar al pueblo de Cuba de los otros pueblos de América Latina, a esterilizar el ejemplo de la revolución cubana y después “a domesticar a los otros pueblos de acuerdo con las indicaciones del imperialismo”. También dio cuentas de cómo EE.UU. intentó perjudicar a Cuba y su revolución, incendiando cultivos de caña de azúcar utilizando aviones, los ataques, atentando contra la vida de dirigentes de la revolución e invadiendo la República con mercenarios adiestrados por la CIA.
En 1961, EE.UU. rompió toda relación diplomática con Cuba y en 1962 le impuso un bloqueo comercial y prohibió las transacciones financieras con Cuba. Meses después de esta reunión, se convocó la octava Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la OEA. Estos fueron convocados a solicitud del Gobierno de Colombia como la octava Reunión del Órgano de Consulta para la Aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. Este grupo de ministros de Relaciones Exteriores también se reunió en Punta del Este, Uruguay. La reunión se celebró desde el 22 al 31 de enero de 1962.
El verdadero propósito de la reunión era de aislar y expulsar al régimen de Fidel Castro de la OEA e imponer sanciones económicas contra Cuba. Como delegado por Estados Unidos asistió su secretario de Estado, Dean Rusk, y por Cuba, el ministro de Relaciones Exteriores, Osvaldo Dorticós. En este cónclave se dispuso que los principios del comunismo eran incompatibles con los principios del Sistema Interamericano y se expulsó al gobierno revolucionario de Fidel Castro, de pertenecer a la organización. Se instó a los países miembros de la OEA a romper relaciones con Cuba. Todos los países miembros rompieron relaciones con Cuba, con excepción de México.
En el caso de EE.UU., el rompimiento de relaciones diplomáticas duró hasta el final de diciembre de 2014 (53 años). Todo esto se realizó por mediación del Vaticano y por el papa Francisco.
Estas conversaciones no significaban que Estados Unidos, a través de su presidente Barack Obama, eliminaría el bloqueo, ya que esta acción le corresponde al Congreso. El comienzo de este proceso trajo como consecuencia la inmediata liberación de varios presos políticos en ambas naciones. Aún no se han discutido las cláusulas económicas, pero es obvio que Estados Unidos quiere tener grandes inversiones en la economía cubana y dominar la misma.
Hay muchas empresas estadounidenses y puertorriqueñas listas y esperando el momento propicio para penetrar la economía cubana, menciono las empresas puertorriqueñas por los lazos históricos y culturales que comparten ambos países. De hecho, el Gobierno de Puerto Rico, encabezado por Alejandro García Padilla y su secretario de Estado, David Bernier, han hecho gestiones de alto nivel en Washington para que representantes de Puerto Rico sean incluidos en el grupo negociador. Ya están preparadas delegaciones de comerciantes e industriales para viajar a Cuba a explorar los sectores económicos en que puedan invertir para sus mejores intereses. La Universidad de Puerto Rico, la cual nunca rompió las relaciones con las principales universidades cubanas, ya envió su delegación para establecer intercambios educativos y culturales con las universidades cubanas.
La Asociación de Industriales de Puerto Rico ha realizado los últimos años estudios para estar preparados “cuando se abra la economía cubana. También el sector turístico, con ayuda gubernamental, se prepara para afrontar la competencia que representará Cuba en este importante sector económico. Todavía hay muchas interrogantes sobre esta reanudación de relaciones diplomáticas.