A pasar la página
Gerardo Solís salió del Tribunal Electoral con más polémicas que logros. Su gestión estuvo repleta de conflictos con el Gobierno de turno.
Lamentablemente no logró separar sus criterios políticos de sus acciones como magistrado del Tribunal Electoral. La gran verdad es que el ahora exmagistrado emitía comentarios que se alejaban de la imparcialidad y equidad que representaba su cargo.
Incluso se atrevió a decir que temía un fraude electoral en el año 2014, cuando es el TE la entidad que debe garantizar el proceso electoral.
Por la salud política del país es mejor pasar la página y enfocarse en los retos que enfrentará la principal institución electoral de Panamá.
Las elecciones generales de 2014 mantienen activados a los principales partidos políticos del país, que hacen todo lo posible para acaparar la atención de la población.
Las prioridades de los tres magistrados, entre ellos Heriberto Araúz, están encabezadas por ofrecerle a los ciudadanos tranquilidad con respecto a los distintos procesos internos que vivirán los partidos el próximo año.
Estas elecciones son la antesala a la gran elección donde no existen favoritos.
Recuperar la credibilidad y la imagen de este tribunal no será tan fácil, tomando como referencia el fracaso del voto electrónico y las disputas innecesarias que libró Solís con el Ejecutivo.
El papel de esta entidad es muy claro y los magistrados deben respetar sus cargos. Dejar que los electores tomen sus propias decisiones sin influenciar de alguna forma en el ambiente del país.
A todos los panameños les conviene contar con una institución equilibrada e imparcial que fiscalice el cumplimiento del Código Electoral. Panamá sale ganando si se logra este nivel.