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Paz en Colombia

Por: Redacción 26/08/2013

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La propuesta del presidente Juan Manuel Santos para la realización de un referéndum sobre las negociaciones de paz causó reacciones no previstas. El vocero de la guerrilla colombiana manifestó que tomarían una pausa para analizar la propuesta de Santos, levantándose de la mesa de negociaciones de La Habana. Ante esa decisión, el mandatario colombiano ordenó el inmediato regreso de la delegación oficial y recalcó que las decisiones sobre el curso de las conversaciones las toma el Gobierno. Agregó una frase cargada de contenido político: “La paciencia del pueblo colombiano tiene un límite”.

No se despejan las incógnitas sobre si el planteamiento del referéndum fue una especie de sondeo para conocer las reacciones que provocaría o si es un proyecto en firme para obtener la aprobación o el rechazo del colectivo colombiano de los términos del acuerdo final.

El expresidente Álvaro Uribe, alineado en la oposición, calificó el referéndum como una trampa a la democracia. Por su parte, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Farc) evalúan si el referéndum constituye una traba a su propuesta de convocar una asamblea constituyente y si deben respaldar la iniciativa de Santos o tal vez retirarse de las negociaciones.

Basándose en recientes sondeos de opinión pública, contrarios a una paz condicionada a la estrategia de la guerrilla, analistas colombianos consideran que los dirigentes de la organización armada temen el rechazo popular.

La divergencia se ha presentado en la fase crucial del proceso de paz para discutir en qué forma los miembros de la guerrilla se integrarían al sistema democrático: ¿Como un nuevo partido? ¿Se someterán a la normativa legal para ser enjuiciados por los cargos de alto calibre que se les imputa? ¿Exigirán una amnistía o un indulto que los libre de los tribunales? ¿Demandarán un borrón y cuenta nueva de los crímenes, secuestros, nexos con el narcotráfico, destrucciones de propiedad estatal y privada, perpetrados desde la década de los años 1950?

Estas y otras inquisiciones complican el futuro de las conversaciones de paz. Si se llegara a aceptar el referéndum, surgirán preguntas sobre el mecanismo de consulta popular sobre amnistía, indulto o procesamiento judicial a los guerrilleros imputados por delitos comunes.

El presidente Juan Manuel Santos, por otro lado, podría ser afectado políticamente en circunstancias que buscan la reelección. Su aspiración es poner término a la guerra civil y restablecer la paz en términos beneficiosos a la república.

Pero ¿cuál sería el precio de la paz? La guerrilla propone una diversidad de cambios estructurales, desde un nuevo régimen de tenencia de la tierra hasta reformas constitucionales, modificaciones que corresponden a partidos políticos insertos en el sistema, mas no a un grupo subversivo.

Colombia afrontará grandes decisiones sobre su futuro. Cualquier fórmula que se elija para concluir la hecatombe de la subversión armada deberá centrarse en el ordenamiento constitucional del Estado de Derecho, de suerte que se implante en la etapa posguerrilla una pacificación que no lesione el Órgano Judicial.

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Jueves 13 de agosto de 2026