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Paz y consenso

Por: Redacción 03/07/2014

El nuevo gobierno presidido por Juan Carlos Varela se inicia en medio de afirmaciones y contradicciones. Firmó el decreto que congela una veintena de productos de la canasta familiar, con lo que cumple una promesa enarbolada durante la campaña electoral. Y en horas de la noche, voló a Colón en un helicóptero color rojo peligro, y pasó momentos angustiosos que sometieron a riesgo su seguridad debido a que obstruyeron cerca de 30 minutos la aproximación del carro oficial a la tribuna.

En el discurso de asunción del mando se propuso transmitir un mensaje de concordia y tranquilidad, de paz y armonía inspirado en postulados cristianos aconsejados, según se dice, por la alta clerecía católica. Prometió alentar el crecimiento económico con equidad social, incentivando inversiones privadas y gobernar con consenso y unidad.

La elección de la junta directiva de la Asamblea de Diputados fue la primera prueba de fuego de la voluntad de consenso con todas las tiendas políticas. El acuerdo con el PRD determinó que se eligiera presidente al panameñista Adolfo Valderrama y que los demás cargos fueran copados por perredistas, sin ceder espacios ni siquiera a los diputados independientes.

Sorprendiendo a tirios y troyanos, la bancada de Cambio Democrático (CD) votó por Valderrama, y envió un mensaje de ejercicio real de consenso en beneficio de la sostenibilidad del sistema democrático. Como único partido de oposición, CD rompió la tradición de nombrar candidato propio y respaldó el nombramiento de Valderrama, aunque se abstuvo de votar por los miembros del PRD nominados para los cargos restantes.

Este episodio de política práctica propone la redefinición del concepto de consenso planteado por el presidente de la República. El acuerdo PRD y panameñismo es un entendimiento parlamentario bilateral entre quienes tienen solo presencia minoritaria en la Asamblea y los que ostentan la segunda posición de curules.

Ya surgieron cuestionamientos sobre la débil presencia de mujeres en el reparto de la junta directiva. Más aún, la revelación de agresiones verbales y físicas descargados por diputados reeleccionistas del PRD contra la diputada Zulay Rodríguez exhibió las grietas abiertas en la unidad del perredismo y la carencia de equidad de género en los negociaciones interpartidarias.

Entre los presidentes asistentes causó sorpresa la ausencia de mandatarios vecinos de la región, tradicionalmente amigos nuestros. El presidente de España, Mariano Rajoy, y el secretario de Estado, John Kerry, de Estados Unidos, elevaron la representación diplomática. Se aseguró que Nicolás Maduro estaría aquí, pero asistió el vicepresidente Jorge Arreaza, causante de encendidas protestas. Entre los anuncios políticos figuró la reanudación de las relaciones de Panamá y Venezuela. Sin embargo, en el discurso de Varela en Colón no se abordaron las deudas pendientes en la Zona Libre, causantes del despido de 4,000 trabajadores panameños.

El cumplimiento de las promesas de Varela sobre consenso y los hechos políticos se verificarán en el desarrollo del proceso. Se ha ensanchado la inquietud acerca del resultado de los controles de precios y el impacto en productores agropecuarios y consumidores; estos hubieran preferido la continuidad de las jumboferias donde los precios de alimentos resultan más asequibles.

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Viernes 7 de agosto de 2026