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A pedir sabiduría

Por: Redacción 22/12/2016

 

Racionalizar sobre los aspectos más importantes de un país que, quizás sin saberlo con claridad, es importante en el mundo, resulta complejo y hay que hacerlo con mucho cuidado. Panamá, desde su propia conformación geológica, ha sido clave en el mundo. La conformación de los polos y la salinización de un océano sobre el otro es quizás el ejemplo más dramático. Luego está el descubrimiento de América. La conquista de Norte y del Sur, gracias al nuevo océano descubierto desde las alturas del Darién. Ahí hace su entrada en nuestras vidas Vasco Núñez de Balboa.

El ferrocarril transístmico, su peso en el desarrollo de la costa oeste del norte de continente. La primera ruta de unión entre dos mares y la alternativa de paso hacia el Lejano Oriente, el que nunca encontró Cristóbal Colón.

El Canal de Panamá. Los franceses lo intentaron, y los estadounidenses lo lograron. Pero en el camino, alemanes e ingleses siempre pensaron que la idea era muy buena para sus propios intereses.

Hoy con el centro financiero internacional, el centro logístico y de transporte más importante de la región, las zonas de comercio de Howard y Colón, sigue siendo un sitio estratégico. Pero, de alguna forma, insistimos en tratar de acabar con las bendiciones de las que goza esta tierra.

Y es que a nuestro pueblo se le niega la educación que se merece. Solo unos pocos, con muchos recursos económicos a su disposición, pueden contar con una plataforma de aprendizaje digna de un país que aspira a salir del subdesarrollo. Y el problema no es solo de educación formal. Casi ha desaparecido la educación ciudadana. Es imposible entender el sistema democrático si no se tiene claro que cerrar una calle va contra la ley y perjudica a ciudadanos inocentes.

Por eso, este 25 de diciembre debemos pedir mucha sabiduría. Sin importar cuál sea su creencia religiosa, el vivir en nuestro país casi lo obliga a celebrar el nacimiento de Jesús en Belén.

Entonces, aprovechemos para darle un sentido amplio a la fecha. Pedir, y pedir con fe. Porque nuestros gobernantes y políticos de oposición parecen más preocupados por sus egos y envidias. Porque el país pierde el norte y comienza rápidamente a perder todo lo logrado en los últimos 15 años. Es más, para perder todo lo que hemos logrado desde que somos el Estado panameño, aquel que se independizó en 1821.

Y esta vez no pido un regalo. Pido sabiduría. Y les pido que hagamos todos lo mismo. Y la pidamos para nuestros vecinos. Estabilidad para sus países, que no les obligue a salir de los mismos sin el deseo de hacerlo. Que no los lleve a buscar nuevas tierras con la amargura a cuestas.

Y también necesitamos tolerancia. Para entender al que nos envidia, local o foráneo. Para empinarnos sobre las bajezas y actuar con el bien común como norte. Con fe. Iluminar las tinieblas de nuestras almas. Ver al vecino con compasión y compañerismo, y no con desconfianza y celo.

En nuestra muy fenicia economía, nos aprestamos a dejar hasta el último centavo en el reino de las centros comerciales. Donde los "malls" crecen como hongos y siempre, siempre están llenos.

No es tan difícil. Si nos educamos, si pedimos sabiduría, el resto de los problemas se resolverán solos, y ese será el mejor regalo de Navidad de nuestras vidas.

Feliz Navidad.

Ingeniero de Sistemas.  Estratega-Consultor Político.

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Miércoles 15 de julio de 2026