Peligro latente
Durante el primer semestre del presente año, han fallecido 31 mujeres en forma violenta. Quince (15) murieron a manos de sus parejas, exparejas o producto de la violencia familiar. El resto, ultimadas o ajusticiadas a causa de rencillas o pandillerismo. La vulnerabilidad de la mujer en cualquier escenario constituye otro elemento de consideración que se extiende hacia los infantes, adolescentes y mujeres mayores de edad.
Los medios informativos dan a conocer desde atroces crímenes contra la mujer hasta las fallecidas inesperadamente de forma violenta en sus hogares con instrumentos contundentes, llegando a la utilización de alambres de púas y gasolina. La percepción del peligro, así como la adopción de medidas preventivas, no es evidente en primera instancia, razón por la cual algunas han muerto al interponerse para proteger familiares.
Las cifras reflejan que la mujer ni en su hogar está libre de violencia. Más de 10 murieron en el entorno familiar que se tornó letal a causa del femicidio (asesinato de mujeres) o la violencia social al acabar con sus vidas. Tres adultas mayores saludables entre 60 y 63 años, encontraron la muerte en el recinto hogareño, se constata la defunción de dos embarazadas de 19 y 21 años.
No existen áreas donde no encontremos femicidios, las comarcas indígenas también son afectadas, precedidas por hechos de violencia doméstica, abusos sexuales y maltrato, la mayor parte de los sucesos violentos están impunes. En el primer semestre de 2015, la comarca Ngäbe registró un caso en el distrito de Santa Catalina, corregimiento de Valle Bonito.
Niñas, adolescentes, mujeres adultas, incluso adultas mayores están muriendo; pareciera que ya es natural enterarnos sobre la forma violenta de estos crímenes. Desconocemos cuáles son las respuestas inmediatas y preventivas del Gobierno para disminuir la violencia contra la mujer y el femicidio. Es saludable conocer los avances de la justicia y condenas establecidas contra los victimarios.
Contamos con una serie de instrumentos de protección eficaces como la Ley 82 de 2013 por la cual se adopta Medidas de Prevención contra la Violencia en las Mujeres, la Política Pública de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, el Plan Nacional contra la Violencia Doméstica y Políticas de Convivencia Ciudadana, organizaciones de Redes Locales contra la Violencia Doméstica; así como la Red de Mecanismos Gubernamentales para la promoción de la Igualdad de Oportunidades, además del apoyo que brindan todos los medios de comunicación con respecto al problema de la violencia contra la mujer.
La muerte de 31 mujeres este semestre exige respuestas contundentes por parte del Estado y la aplicación de medidas efectivas que respeten la integridad física y psíquica de las mujeres.