Peligro silencioso
En un país bajo el estrés por las pugnas entre docentes y las autoridades de Educación, y los roces políticos entre los miembros de los partidos de la alianza de Gobierno, dos hechos peligrosos están pasando inadvertidos.
Se trata de las 16 muertes de pacientes recluidos en la sala de cuidados intensivos del Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social y el aumento de los casos de dengue hemorrágico, que ya cobraron la vida a dos personas.
En la CSS, la situación se registra desde hace dos meses y no es ahora que los directivos de la institución han anunciado la existencia de la bacteria “Klebsuiella pneumoniae”, que presentó resistencia a los antibióticos.
Tras el reporte de 50 afectados y el deceso de 16 de ellos, el mensaje de control y tranquilidad llega un poco tarde.
Es positivo las medidas de acción que se han tomado para enfrentar este problema, como la implementación de un sistema moderno de desinfección y la limpieza de las manejadores de aires, entre otras; sin embargo, una situación de esta magnitud no puede ser convertirse en un secreto.
En el segundo, la muerte de dos panameños a causa del dengue hemorrágico ha debido disparar las alertas de Salud en el combate contra la enfermedad.
Cifras oficiales dan cuenta de 10 casos sospechosos y los números apuntan al alza, por lo que se requieren acciones continuas de limpieza y concienciación.
La ciudadanía también deben entender que este problema no solo le compete a las autoridades, sino que debe ser partícipe en la limpieza de sus hogares y el en cumplimiento de las normas para prevenir el mal.
La salud de todos está en peligro y no esperemos que sea demasiado tarde.