Peligros sobre la credibilidad política y la institucionalidad
Los enfrentamientos entre nuestros dos más altos dignatarios proyectan una imagen negativa del país, afectando la credibilidad en la élite política y la institucionalidad panameña.
La última encuesta publicada por un diario nacional, el 28 de mayo de 2012, demuestra la merma en la credibilidad que ha tenido nuestro señor presidente de la República. Sin embargo, a pesar de que nuestro vicepresidente, desde la ruptura de la alianza, ha reiterado que existe una crisis institucional y una abierta corrupción gubernamental, los panameños deberíamos ser conscientes de que el señor vicepresidente estuvo dos años y medio en el gobierno, y durante ese tiempo, este apoyó cada una de sus acciones e hizo grandes aportes a la profundización de la crisis de la institucionalidad.
Solo recordemos unos cuantos hechos que demuestran lo anterior: El vicepresidente, el 2 de noviembre de 2009, increpó al exdiplomático Julio Yao, orador de los actos oficiales en el cementerio Amador, exigiéndole que respetara al presidente de la República. Hoy el vicepresidente está siendo demandado por el señor presidente por presuntos daños morales, al vincularlo con el escándalo de corrupción descubierto en Italia.
En abril de 2010, el Partido Panameñista respaldó la reforma al artículo 362 del Código Electoral, la cual prácticamente imposibilita la revocatoria de mandato, protegiendo la práctica de la política chaquetera, que ahora afecta al Partido Panameñista, lo que demostró otro error del vicepresidente cuando señaló en una entrevista televisiva en el 2009 que el Partido Panameñista contaba con candidatos decentes, luchadores, con gran calidad humana y vocación de servicio. Muchos de ellos, chaqueteros hoy día. Patrocinio del Partido Panameñista que acentuó el caudillismo y el clientelismo político.
El reciente viaje del vicepresidente a Washington, en el que este abordó temas internos de nuestro país, es también una gran contribución al debilitamiento de la institucionalidad. Acción que incluso puede llevarlo a ser denunciado ante la Asamblea Nacional debido a que, a juicio de muchos juristas, esto constituyó un delito de “lesa patria”.
Es incongruente victimizar al vicepresidente de la República, porque la realidad demuestra que el señor Varela sube en las encuestas con estas actuaciones, lo que refleja que el pueblo panameño lo ve como un mártir a quien hay que respaldar, cuando no debe ser así.
Ingeniera Industrial
