Pensión y castigo
La propuesta legislativa que busca castigar a los padres de familia irresponsables que no cumplen con el pago de las pensiones alimenticias amerita una discusión amplia.
La iniciativa es positiva si se considera que muchos ciudadanos evaden, sin justificación, la responsabilidad de cubrir la manutención de sus hijos. Los casos van en aumento y ha quedado demostrado que los mecanismos actuales de presión son débiles y hasta vulnerables.
Los ciudadanos que están obligados a pagar mensual o quincenalmente un dinero para cubrir los gastos de sus hijos deben ser castigados ejemplarmente si no cumplen.
Sin embargo, la ley debe permitir que las autoridades competentes hagan una evaluación seria de las condiciones de esa persona. Es realmente triste que más de 30 mil casos de pensiones alimenticias se tramiten anualmente en Panamá.
Que los padres irresponsables que eludan este compromiso paguen días de prisión no ha sido del agrado de un sector de la sociedad, incluso de muchos diputados de la Asamblea que se negaron a discutir y aprobar el tema.
El Estado debe tener las herramientas legales para obligar, a través de distintos canales, a las personas que incumplen con sus hijos.
Es justo también establecer los límites para presionar a esas personas, porque al final se pretende que los menores reciban su pensión y puedan desarrollarse adecuadamente en la sociedad.
Hay que tener mucho cuidado con muchas de las propuestas que se presentaron sobre este proyecto, debido a que hay algunas que riñen con las leyes vigentes.
Las pensiones alimenticias son una obligación que no se puede evadir. Así de claro.
