Percepciones
Las ambigüedades y contradicciones sobre la migración de Gerardo Solís al Partido Revolucionario Democrático (PRD), la hostilidad manifiesta contra la libre postulación de Juan Jované y la insistente presión contra la Fiscalía Electoral empañan la obligatoria imparcialidad de los magistrados del Tribunal Electoral (TE).
Mientras ya se conocía que el presunto candidato independiente a la presidencia de la República se convirtió de la noche a la mañana en candidato dependiente del PRD, el TE no se dio por enterado de la constancia pública del cambio y desconoció los recursos interpuestos por el profesor Jované para que se le asignara la candidatura vacante, el TE emitió un comunicado firmado por un funcionario menor para que los magistrados no dieran la cara, con lo que pretendían escamotear la responsabilidad legal.
Los seguidores de Jované se vieron obligados a piquetear ante el nuevo local para exigir transparencia y ceñimiento al Código Electoral. Jované denunció públicamente un contubernio de Solís y el PRD para que fuera simultáneamente candidato independiente a la presidencia y del PRD a la vicepresidencia. Bajo presión ciudadana, Solís firmó la carta de renuncia a la libre postulación, y la presentó como un acto de generosidad, no como la inaplazable necesidad de ponerle término a la ilegal duplicidad electoral.
Al reiterar las críticas públicas contra el fiscal electoral por no darles curso a denuncias sin pruebas, el magistrado presidente Erasmo Pinilla volvió a la carga en una entrevista por televisión para sostener que la percepción de infracciones a la ética electoral resulta suficiente para que la fiscalía acoja y sentencie imputaciones de elementos de la oposición, no obstante, que la ley señala explícitamente las causales de las denuncias.
Hay quienes estiman que no debe sorprender la argumentación de Pinilla si se tiene en cuenta que antes anuló una cuña aprobada por la Fiscalía Electoral sobre la inoperancia de Navarro en la Alcaldía, sin exponer en la orden de suspensión las motivaciones del retiro.
Semanas atrás, un miembro de la juventud del PRD denunció que le habían ofrecido dinero para cambiar de partido. Exigió que la fiscalía sancionara a los presuntos sobornadores. La fiscalía ordenó una investigación de oficio, y le solicitó pruebas del soborno. Según se conoce, hasta el momento no se han presentado pruebas prescritas por la ley para avalar la denuncia, tipificada, en cambio, como un montaje político para elevar el perfil del protagonista delshowde efímera presencia.
La teoría de la percepción de faltas políticas tiene en el TE expositores de dudosa imparcialidad. En el campo de los partidos políticos hay quienes consideran que se usa la teoría de la percepción para poner de rodillas al fiscal electoral y subordinarlo a sus decisiones. Sin embargo, el funcionario no acepta reunirse con los magistrados por adelantar opiniones contra él, lo que los declara impedidos. Por estos y otros motivos, Jované y sus seguidores desconfían de la credibilidad de las últimas actuaciones de los magistrados del TE. Podría decirse que la opinión de importantes sectores ciudadanos, no solo la percepción, es que se debilita la objetividad del quehacer de los magistrados obligados por los dispositivos de la Constitución y el Código Electoral a actuar con estricta imparcialidad en los eventos electorales.