Pérdida de la niñez
Las cifras del trabajo infantil en Panamá al cierre del 2010 son alarmantes: 60 mil 702 niños de entre 5 y 17 años están ocupados, de acuerdo con la Contraloría General de la República.
A pesar de que supone una baja considerable en comparación con la última Encuesta de Trabajo Infantil, realizada en el año 2008, (89 mil 767), lo más preocupante de esta situación es que más de la mitad labora con algún familiar, ganan menos de B/100 mensuales y trabajan más de 40 horas semanales, lo que equivale a la jornada de trabajo de un adulto.
Por ende, sus estudios, los momentos de recreación, como el deporte y paseos familiares, les son vedados y les marcan para toda la vida.
En el interior del país es casi obligatorio que el menor ayude en las labores de la casa en su época de vacaciones, pero los padres deben priorizar en que su educación es lo único que les puede brindar un mejor mañana.
Una política integral para atacar este problema entre Gobierno, sociedad y gremios empresariales es de suma importancia en estos momentos, pues ayudará a rescatar a miles de niños del analfabetismo.
No basta con eslóganes ni campañas vacías en los medios de comunicación. Se impone un verdadero cambio para que todos nuestros niños, sin excepción, sepan y vivan lo que es la niñez.
