Personas: exigimos, pero ¿qué damos?
Ver las noticias causa estrés. Esto no solo lo digo yo, sino mucha gente en distintos lugares; es más, varios de mis amigos han publicado que han optado por no ver noticias, pues estas son las causantes de una ansiedad innecesaria basada en la magnificación que algunos medios le dan a los problemas con tal de ganar rating , pues más venden las noticias de problemas que de las cosas buenas que ocurren.
En estas noticias, mucha gente sale quejándose: El transporte es un problema, el tráfico es frustrante, los precios suben sin control, la ciudad está cada vez más sucia. Hago constar que con este escrito en ningún momento quiero relevar de responsabilidad a las autoridades correspondientes; lo que quiero es que veamos la realidad y cómo el comportamiento egoísta de algunas personas es el que trastoca con la paz y que las cosas puedan llevarse de alguna buena manera.
Por ejemplo, en el transporte: es cierto que la situación del transporte ha resultado bastante frustrante y alejada de lo que sería un escenario ideal; es cierto que las autoridades deben hacer valer su posición y exigir que las soluciones lleguen a la brevedad; pero también es cierto que la gente debe cooperar para que esto sea llevado de mejor forma.
No podemos pensar que tendremos un transporte de primer mundo si los usuarios se siguen comportando con la mentalidad del juega vivo y no se respetan las normas de buena conducta y orden que deben existir. Hagamos las filas, carguemos las tarjetas con tiempo y seamos corteses con los demás. La vez pasada venía al lado de una de esas nuevas unidades del transporte y me causó entre risa y coraje ver los asientos ocupados por varios mallullones y las damas iban de pie. Estos son algunos de los pequeños detalles que hay que corregir.
El tráfico: la ciudad está casi intransitable. A todas horas hay tranques en todas las calles, la simultaneidad de las obras de infraestructura en ejecución en este momento hacen del tráfico algo realmente trágico, pero, ¿saben cuántos carros hay con placa vencida en las calles?
Se estima que entre un 20 a un 25% de los autos tiene retraso en el pago de sus impuestos de circulación (que por cierto, en Panamá son casi nada en comparación con lo que se paga en otros países). Estos vehículos realmente no tienen derecho a estar circulando y lo hacen.
Además, la forma anárquica que existe para manejar y esa cultura del juega vivo realmente es lo que ocasiona en la calle un atraso y muchas veces es la que hace colapsar al tráfico. Se ha comprobado que un solo choque o congestión en una calle de la ciudad puede hacer que toda la ciudad quede paralizada. Sacar los autos con placa vencida de la vía y castigar severamente el juega vivo de los conductores ayudaría a mejorar el tráfico y a que existiera menos estrés entre la gente.
La basura: es otra queja de la gente, pero, ¿qué empresa puede operar sin ingresos? Al igual que el agua, la morosidad de la tasa de aseo en nuestro país llega a niveles estratosféricos. La gente debe entender que si quieren que le recojan la basura deben pagar por el servicio, aparte de los inconscientes que botan la basura en las calles; así sea el más mínimo papelito, todo debe ser depositado en el lugar adecuado. Todo aquel que pasa cerca de una abarrotería o supermercado podrá percatarse de que alrededor de estos establecimientos hay muchos cartuchos pequeños en las calles, a veces hasta cerca de los tinacos de basura. Esta es otra forma de juega vivo. Si queremos que las cosas se hagan, debemos propiciar a que se hagan, no decir sin cooperar.
Así como estos, hay muchos otros ejemplos: gente que se queja de que los alimentos están caros, pero andan con el último celular o de fiesta todos los fines de semana; otros que se quejan de que no consiguen empleo, pero no buscan como prepararse para ser buenos candidatos; la única forma en que puedes exigir algo es realmente demostrando con tu comportamiento que tú si estas dispuesto a que ocurra ese algo.
Esto puede resumirse en que debemos evitar el juega vivo; todos somos miembros de la sociedad. Tomo el ejemplo de la ciudad de Nueva York; los habitantes de La Gran Manzana llegaron a un punto donde ellos mismos decidieron cambiar su actitud y la ciudad ha mejorado muchísimo. Si los panameños tuviéramos esa misma voluntad nuestra historia fuera mejor en todos los aspectos.