Piali rinde honores a dos grandes de la literatura infantil
Hoy, 2 de abril, celebramos el Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil. Desde 1967, se conmemora esta fecha en honor a Hans Christian Andersen, cuentista y poeta danés dedicado a escribir para los más pequeños. Él es el autor de “El patito feo”, “El traje nuevo del emperador”, “El soldadito de plomo” y “La sirenita”.
En Panamá, como todos los años, el Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil (Piali), asociación civil sin fines de lucro dedicada a fomentar la lectura y la expresión escrita libre y espontánea, festeja el acontecimiento con talleres, animaciones a la lectura y muchas actividades que buscan enaltecer el trabajo del escritor infantil y juvenil y promover la creatividad entre los niños.
Para 2014, Panamá será sede del XI Congreso Internacional de Animación de la Lectura, por lo que se ha escogido la ciudad de Penonomé como anfitriona de los distintos encuentros, coloquios, mesas de discusión, conferencias y demás programaciones. Al evento acudirán expertos de literatura infantil y juvenil de toda Latinoamérica, críticos, escritores, artistas plásticos, maestros y pedagogos, sicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales, estudiantes, damas voluntarias en hospitales y albergues y colaboradores. Con este propósito y con miras al congreso internacional, la fecha se celebrará, desde muy temprano, en la ciudad de Aguadulce, específicamente en las instalaciones de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Este año, Piali rinde homenaje a dos grandes de la literatura infantil: Carlos Francisco Changmarín y Dora Isabel McKay. Don Chico Changmarín nació en Veraguas. Maestro, pintor y periodista, defendió lo nuestro con gran ahínco y se dedicó por mucho tiempo a resaltar la cultura a través de sus escritos. Sus obras hablan de la patria, la historia, las clases sociales y el Canal; también rinde culto a la naturaleza.
Fue presidente de la Asociación Nacional de Poetas de la Décima y columnista en distintos periódicos. Fue, asimismo, merecedor del premio nacional de literatura Ricardo Miró, del premio anual de la revista mexicana Plural y del Premio Universidad; y condecorado con la medalla de la Central de Trabajadores de Cuba, el mérito Rogelio Sinán a su obra literaria y la orden nacional Omar Torrijos Herrera.
Con el propósito de promover la producción de los escritores en este campo y como reconocimiento a su profusa obra, el Instituto Nacional de Cultura creó, en 2008, el premio nacional de literatura infantil y juvenil Carlos Francisco Changmarín.
Changmarín consideraba la literatura en su función social y nos legó una rica tradición que, con el último suspiro del autor, el 5 de diciembre de 2012, no dejará de latir: “¡Tan tusa como estaba / y, mírala… / tan muñeca!”. ¿Quién podrá olvidar “La muñeca de tusa”?
Dora McKay, la famosa Tía Dora, se dedicó por más de cuarenta años al teatro infantil. Con estudios en Panamá, Estados Unidos, México y Argentina, es conocida como forjadora de grandes hombres y mujeres panameños.
A lo largo de muchos años, la Tía Dora les inculcó el amor por el teatro y les transmitió valores fundamentales a miles de niños. Ella estaba convencida del impacto del teatro en la sociedad. Miraba con luces largas su trabajo y “es responsable del crecimiento del teatro y la cultura nacional.
Dora McKay, “panameña orgullosamente” en sus palabras, nos enseñó que tenemos muchos motivos por los cuales celebrar la vida y sentirnos orgullosos de haber nacido en esta tierra prodigiosa de recursos naturales y de gente de bien.
Tía Dora sabía que los niños son como la tierra fértil: por eso, dedicaba todo su empeño en sacar lo mejor de cada uno, “en lograr su autodescubrimiento”. Los aplausos eran para ella el mejor regalo.
Dora McKay, la mujer, la actriz, la maestra y la aventurera, reía con los chiquitines y disfrutaba de los abrazos y las fotos con los niños. Se regocijaba con verlos cantar, reír, bailar, actuar. Eso lo recuerdan sus alumnitos, hoy profesionales al servicio de la patria. Tía Dora se apagó físicamente a los casi 94 años, el 11 de noviembre de 2012, pero sigue viva en su gran legado y amor por los niños de su país.
Piali Panamá se siente sumamente complacido de rendir homenaje a tan distinguidos nombres del quehacer literario infantil. Creemos que divulgar su vida y obra a las nuevas generaciones es ofrecerles modelos, ejemplos de nobleza y tipos de vivir al servicio de la patria hasta morir por ella.
Piali, por la niñez de Panamá.