Platini, a la Fifa
Uno de nuestros sueños de toda la vida fue esperar una copa del mundo de balompié en Francia, sin tener ninguna garantía de verla un día, entre 1970 y 1998. Esperamos pacientemente veintiocho años.
Decía un viejo amigo que el balompié francés estaba en crisis desde 1938, fecha de la otra copa de balompié del mundo en París y que, por lo tanto, nunca habría una copa del mundo en Francia. Nunca le creímos y pensando positivamente pudimos asistir a dicha copa, él, por su pesimismo, se quedó en Toronto, pues nunca creyó en ella.
Pero con la gracia de Dios, llegó el día y nos preparamos muy bien para dicho evento en 1998, o sea, que hará veinte años para el próximo Mundial, y las cosas están peores que antes en la Fifa y el balompié mundial. Un ejemplo, el partido México-Panamá de la "Concash".
Hicimos las primeras investigaciones para comprar los boletos en París, para los cuartos, semifinales y final de Saint Denis, Marsella y Lyon, y nos preguntaron de qué nacionalidad éramos, les dijimos panameña, entonces nos respondieron en la Fifa (París) que teníamos que comprar los boletos a través de la federación panameña.
Para entonces, el balompié era incipiente en Panamá y la federación panameña no era muy diáfana, así que nos encontramos en un "cul de sac" por la burocracia internacional de la Fifa y sus secuaces.
Un día, la dueña de una agencia de viajes muy reputada del barrio financiero de la ciudad de Panamá nos ofreció un paquete organizado por la Fifa EE.UU. a través de la Concacaf, esta persona tenía "muy buenos contactos" en Nueva York. Muy bien, le dijimos a esta señora, empresaria panameña, y como tenía nuestra tarjeta de crédito en , hicimos el acuerdo por un precio razonable, pero no barato. Incluso, para adquirir los boletos había que comprar las habitaciones de hoteles.
Llegamos a París y nos hospedaron en un hotel destinado a los gringos turistas que van a esa ciudad una vez en su vida, a tomar fotos en la torre Eiffel y el Arco del Triunfo, etc.
Allí nos daban cada día los boletos de la Fifa y regresábamos cada día a nuestro hotel de toda la vida en L'Étoile. Todo eso por los malditos boletos de la Fifa de la "Concacash".
Hasta los cuartos de final, los boletos funcionaron muy bien, pues, a decir verdad, los estadios no estaban siempre muy llenos, mi amigo de marras tenía razón, el balompié francés estaba en crisis y los parisinos, marselleses y lioneses se habían ido de vacaciones, era pleno verano y solo había extranjeros visitando los coliseos. Los franceses no son fanáticos.
Llegó el momento de la final y semifinal, y entonces los boletos eran falsos, emitidos por este grupo allegado a esta señora, empresaria panameña de la agencia de viajes. Nos comunicamos con ella y, con toda la decencia del mundo, nos prometió reembolsarnos todos los gastos para que fuéramos a la semifinal y final de la Copa Fifa-Francia 1998, en París.
A través del propietario del restaurante Le Pichet, quien jugaba golf con Michel Platini en Neuilly, pudimos resolver nuestra asistencia a esos estadios galos y vimos el triunfo de Francia ante Brasil en el Stade de France, en Saint Denis.
Desde entonces, el señor Platini se sentía incómodo con esas prácticas ilegales que operaban en Estados Unidos y Centroamérica a través de la Concacaf.
Con el apoyo de las confederaciones africana y europea, Platini tiene la base de su campaña a la presidencia.
Lo cierto es que hemos necesitado de ciento noventa y dos meses para entender la razón de lo que nos ocurrió en París para el Mundial de 1998. La respuesta es Chuck Blazer y sus corruptos asociados en Estados Unidos, y allí están involucradas muchas personas de América Latina por omisión o asociación.
Incluso, con Blatter y algunos de sus compinches investigados, vimos recientemente lo que le hicieron a la selección panameña en suelo gringo, no escarmientan y siguen burlándose de las mayorías sensibles y honestas. ¡Definitivamente este es el siglo del diablo!
Esperamos que con su postulación a la presidencia de la Fifa, y su elección el viernes 26 de febrero de 2016, el número 10 del equipo de Francia sepa poner orden en todas las dependencias de la Fifa en el mundo entero.