Polémica de un sector desprotegido
Hace unos días he visto cómo se ha tergiversado y hasta difamado a los productores ganaderos sobre el incremento en el precio de la carne y es mi deber ofrecer una explicación sobre el parecer de los ganaderos y de los profesionales a cargo.
En primer lugar, el precio de la carne está regulado en muchos cortes, pero en los productos de lujo, véase rincón, filete, baby beef, angus beef, están a libre oferta y demanda, es como decir que nadie podrá comprar más autos porque subieron los Ferrari, Lamborghini, entre otros. Esto es para que, como siempre, el Gobierno actúe contra los productores bajando el precio y que los comerciantes, que es de quienes salió esta infundada noticia, puedan ganar más.
Como profesional del área y productor, puedo decirles que esto está muy distante de la realidad. El precio de la carne en el mercado internacional es de $1.51 por libra en pie, mientras que acá, si acaso está a dólar y esto en los mejores animales, que no son muchos. La mayoría de los matarifes y comerciantes compran el ganado a 0.80 por libra y regateado, como decimos en buen panameño; si vemos esto, la carne nunca pasará de $3.50 por libra. Para llegar a $4.50 por libra, el ganado en pie debe llegar a $2.00 por libra, algo distante de suceder. Sin embargo, alguien ha dicho algo de los insumos. Todos los años suben y suben y tenemos nosotros que asumir y hasta perder en el negocio para poder llevar al mercado la carne de nuestros campos.
LA MAYORÍA DE LOS MATARIFES Y COMERCIANTES COMPRAN EL GANADO A 0.80 POR LIBRA Y REGATEADO, COMO DECIMOS EN BUEN PANAMEÑO; SI VEMOS ESTO, LA CARNE NUNCA PASARÁ DE $3.50 POR LIBRA. PARA LLEGAR A $4.50 POR LIBRA, EL GANADO EN PIE DEBE LLEGAR A $2.00 POR LIBRA, ALGO DISTANTE DE SUCEDER.
Es cierto que hemos desarrollado tecnología, la hemos desarrollado a copia de los mejores productores del mundo o como es mi caso propio, diseñada y desarrollada por mí, con inversión igualmente propia, y como este mercado está en crecimiento, exportamos animales al extranjero por nuestra inmejorable sanidad y excelente genética.
Algo que me llamó la atención es que ninguna autoridad salió a defender a los productores, ni el Mida, Idiap o IMA, o el mismo presidente, que tiene negocios y familiares con negocios ganaderos, y la Anagan solo dijo algunas escuálidas palabras. Así no se puede, recordemos que la lucha no es de uno, es de todos y en este nuestro sector es necesaria la unidad nacional.
En el sector ganadero hay mucha inversión en sanidad, genética y tiempo, que casi sin ayuda del Gobierno sale adelante buscando mejores días para la producción, no solo esperando vender sus fincas al mejor postor, sino con el ánimo de llevar cada día mejor calidad a la mesa de los consumidores finales, especialmente los más humildes, dado que los adinerados pueden como siempre han querido comprar en los supermercados el producto cárnico extranjero, lleno como se sabe de hormonas y ahora más recientemente de enfermedades dado el control relajado que se está dando en los productores, especialmente del Norte, y que si no fuera por agentes gubernamentales, muchas veces mal pagados, estas enfermedades estuvieran en Panamá.
Hay que apoyar al productor nacional contratando más personal idóneo para visitar fincas o contratar empresas que lo hagan si no hay la capacidad, bajar los insumos o como siempre lo he dicho, hablar con países productores de comodities y comprar a bajos precios. El trigo, el maíz y la soya están hoy a casi un 50% que el año pasado y los distribuidores de alimentos no han bajado nada; igualmente se puede buscar y promocionar tecnologías para hacer que el productor genere sus propios suplementos y alimentos para sus animales, reduciendo sus gastos y con esto bajando el precio de los productos y sin sacrificar calidad en un ambiente sostenible.
Felizmente, solo ciertas personas se manifestaron a favor de los comerciantes egoístas que solo quieren su bien propio o sus propios intereses en detrimento de los demás, si no, miren que hasta hay detractores en la empresa privada para el congelamiento de los productos, nunca un comerciante estará satisfecho ni con todo el oro del mundo.