Policía Nacional, nuevos uniformes y viejas estrategias
La Policía Nacional estrenó en Panamá nuevos uniformes adoptando una imagen más amigable con la sociedad, pero con viejos conceptos estratégicos de seguridad. Las autoridades del sector advierten que se trataba de un plan de reforzamiento institucional. Pero en la calle el problema de la seguridad sigue igual, incluso peor en ciertas zonas de la ciudad capital y Colón donde la delincuencia reina a toda hora del día. Frente a los grandes desafíos del crimen organizado, con actores brutales haciendo de las suyas en las calles del país, pasando por los que acuerpan el delito camuflados en autos de lujo y blanqueando dinero en sistemas legales, nuevos factores policiales deben converger para que la población sienta los efectos de los cambios que se están proponiendo.
La adopción de nuevos proyectos institucionales en la PN implica asumir de parte de la sociedad el convencimiento de que el objetivo es dar seguridad a los ciudadanos. De no ser así, las reformas son insuficientes o no sirven. La actitud pesimista de los nacionales es consecuencia de la percepción de que las amenazas, contra personas o sus propiedades, pueden llegar hoy desde cualquier punto del país, tal como queda demostrado con los ataques que se producen a diario, y que reportan hábilmente los medios de comunicación social. Para garantizar la seguridad colectiva de los panameños, la PN debe impulsar nuevas estrategias de defensa ciudadana. El concepto debe abordar múltiples aspectos, pero es fundamental la defensa de los derechos humanos. Es también un vital compromiso con la nación.
