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Policía Nacional reconoce labor de la mujer uniformada


En la historia institucional de la Policía Nacionalde Panamá, el nombramiento este año de la Subcomisionada Erly Miranda como Directora de la Escuela de Oficiales de Policía, marca un hito; esta designación marca un antes y un después específicamente en el área de Docencia Policial.

Desde 1970, cuando este servidor cursaba el primer año de cadete en la Escuela Militar del Chorrillos en Perú, a la fecha no he sabido que en América alguna mujer uniformada haya ocupado tan distinguida responsabilidad.

En nuestra institución castrense hay muchas mujeres capaces en todos los niveles y en los diferentes rangos y cargos. Esta oportunidad dada por el Director General, Gustavo Pérez De La Ossa, ese atreverse a realizarlo en esta situación especial es un reconocimiento a todas ellas.

Abrirse espacio, hacer camino al andar para Erly Miranda, formada en Argentina y con una licenciatura en Psicología, no ha sido fácil y mucho menos en el área de la docencia, donde forma a los hombres y mujeres como oficiales, que con el tiempo serán los responsables del destino de una institución de seguridad pública, cuyo lema es Proteger y Servir.

La actual Directora de la Escuela de Oficiales, tiene todos los atributos, capacidad, preparación y la paciencia para formar a esta juventud panameña de manera integral, de conseguir el endurecimiento del carácter, sin perder los valores éticos y morales.

Miranda Saldaña, sin lugar a dudas, les dirigirá con precisión absoluta, con mucho equilibrio, coordinación en el arte de obedecer y mandar. Ya lo dijo Jesucristo: “Mandad entre vosotros, el que ha sabido obedecer”, lo cual inculca que se aprende a obedecer, para luego aprender a mandar; el que no sabe mandar a su propia naturaleza, nunca podrá saber mandar a otras naturalezas humanas. En esa tarea difícil, la luz se verá al final, porque sé que conseguirá que estos hombres y mujeres hoy alumnos, futuros líderes, serán oficiales que miren por encima de los hombros, donde no miran los demás; que decidan cuando otros se confunden, que luchan cuando otros claudican, en beneficio de la institución y la Patria.

Este privilegio otorgado a una oficial que se distingue por su humildad y que inculca en sus educandos que deben ser humildes, insisto marca un antes y un después en la institución. Con sinceridad, Erly, la mejor de las suertes, sus esfuerzos tendrán sus frutos en su momento. Si la humildad es dama, esa dama es sin lugar a dudas la formadora de formadores, a quien hago un justo reconocimiento.