Política de ataque
Los grupos políticos que se oponen al Gobierno se han caracterizado en los últimos meses por criticar y quejarse de todo, sin importar que sea bueno para la población.
La estrategia de los políticos opositores no es nueva, por el contrario, la utilizan todos los partidos cuando están fuera del Gobierno.
Algunos veteranos en el mundo de los colectivos políticos dicen que estar en oposición es lo más cómodo y fácil del mundo. Solo tienen que cuestionar al Gobierno en todo lo que sea posible.
Sería una irresponsabilidad tratar de ignorar los proyectos y programas positivos que logrado en poco tiempo el gobierno del presidente Ricardo Martinelli.
Hay obras de gran impacto social, como el sistema del metrobús que, a pesar de los problemas con la frecuencia y las paradas, ha sido un cambio radical. Los “diablos rojos” han ido desapareciendo y los usuarios ahora cuentan con un servicio más moderno y eficiente.
Es lamentable que algunos aspirantes presidenciales de oposición desacrediten el nuevo sistema de buses, solo con la intención de atacar al Gobierno.
Todavía hay personas que rechazan el metro y critican los trabajos de esta megaobra que beneficiará a miles de personas.
Igual sucede con la modernización del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales. Todos reconocen que hay que mejorar el sistema y hacer cambios urgentes, pero por un asunto político critican cualquier propuesta.
El Gobierno debe mantener su ritmo de trabajo y culminar con éxito sus grandes obras, además de optimizar sus programas sociales (100 a los 70, Beca Universal y Red de Oportunidades).
Los ciudadanos siempre tendrán la última palabra y eso se debe respetar siempre.