Política de vivienda en Colón
La política de vivienda de las anteriores administraciones propiciaban que aquellas personas que vivían en casas condenadas o aquellas cuyas viviendas eran presas de un incendio fuesen reubicadas en planteles educativos (gimnasios), casas de las juntas comunales, en albergues y barracas; en las cuales permanecían muchas veces por años, viviendo en condiciones infrahumanas, en condiciones indignas, sin que estas viviendas tuvieran -en muchos casos- las mínimas condiciones sanitarias e higiénicas requeridas. No contaban con inodoros sanitarios, ni duchas con agua potable, algunos no tienen ventanas, es decir, vivían esas familias no como seres humanos, sino como animales.
En la actualidad nos complace sobremanera la actitud y política asumida por el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), en el que su titular y demás funcionarios -como el director regional de la entidad en Colón, donde existe un problema de vivienda no resuelto por anteriores administraciones-, han expresado que no se construirán más barracas ni albergues temporales a fin de reubicar a las familias damnificadas de escasos recursos; lo cual considero un avance cualitativo por parte de la institución que se ha preocupado por reubicar a estas familias en viviendas dignas y decorosas como merece un ser humano.
Están siendo colocadas en apartamentos nuevos con baños y servicios sanitarios, ventanas que generan ventilación a diferencia, reitero, de las barracas y albergues que de temporales no tenían nada, pues se convertían en las viviendas permanentes de las personas reubicadas por el Miviot en Colón. Para muestra, en esta provincia, la entidad ha invertido $90 millones en construcción de viviendas populares para reubicación de familias que vivían en casas condenadas, inversión jamás hecha por otros gobiernos.
Con esta financiación se construirán más de dos mil viviendas para familias de escasos recursos en comunidades como Nueva Providencia, Buena Vista, Residencial Espinar, entre otras, donde al fin podemos decir que se hace justicia con estas familias colonenses que desde hace años añoraban una vivienda decorosa y digna para sus familias.
Hoy tienen una residencia totalmente nueva con diseños modernos que llenaron de satisfacción a los colonenses. Las promesas incumplidas hacia estas familias que vivían en caserones que eran una trampa de muerte quedaron atrás, pues hoy viven en mejores condiciones de vida, lo cual todos debemos reconocer.