Populismo IV
Para describir las características de esa patología social llamada populismo, el siguiente paso sería describir sus rasgos en el líder, que puede ser populista por varias razones.
En primer lugar, en las concepciones de sociedad que propone a sus seguidores, sus características de funcionamiento, la descripción de las causas de la felicidad colectiva, y del esfuerzo que cada seguidor deberá aportar, si quiere contribuir a la conquista –rápida, cómo podría ser de otra manera - de ese futuro. El líder populista tenderá a predicar, por ignorancia, picardía o mala fe, solamente los rasgos simpáticos, las soluciones fáciles.
Ignorará las limitaciones, las dificultades y los sacrificios, propondrá sólo fines seductores: el paraíso en la tierra.
En el terreno de los medios, hará caso omiso de las posibilidades técnicas o de la existencia de recursos. Tenderá a ignorar la necesidad de contar con los recursos necesarios para cumplir sus promesas, o a sobrestimar las posibilidades reales de conseguirlos, o a impulsar el uso excesivo y dispendioso de los mismos, con la idea de que “sobre” para el “reparto” fácil, sin tener en cuenta las consecuencias futuras del festín.
Desde la perspectiva de las conductas que estimula o tolera en las masas, y especialmente entre los miembros del séquito, se hará la vista gorda frente a las violaciones de la ley o de las costumbres íntegras, en tanto que tolerará o promoverá el desorden, el despilfarro, la indisciplina o la intemperancia. Y hay más. Ya veremos.
