Populismo V
Llegamos entonces al final de esta exploración, con una pregunta: ¿Cuáles son los medios más propensos a morder el anzuelo populista? Pareciera que no existe sociedad, por culta que sea, que esté inmune a los azotes de este flagelo que, sin embargo, procrea mejor en ciertos ambientes: los sectores pobres, si además son ignorantes, y, en proporción inversa al grado de su incorporación al disfrute de los bienes de la civilización. Pero se reproduce con asombrosa velocidad, en aquellos segmentos con marcada propensión a confiar poco en sí mismos y a creer en las soluciones milagrosas, fáciles y eternas a los problemas. Gentes con baja capacidad de esperar y postergar la gratificación, que albergan la creencia de que las soluciones las tienen otros y son responsabilidad de otros, otra persona, otro país (locus de referencia externo) y las esperan siempre como regalos de un mesías, sin que sea necesario sudarlas.
Descrito así el medio más propicio para el populismo, uno tiene la sensación de que está describiendo nuestra América, ésa que el azar histórico ha puesto a vivir al Sur del Río Grande. Allí está para demostrarlo, un grupo de países asombrosamente bien dotados por la naturaleza, con recursos enormes, climas privilegiados y buena gente. Y allí están los desastres sociales que el populismo ha desparramado sobre Argentina y Venezuela. Territorios de privilegio y políticas populistas para desatar el atraso. Y aquí estamos los demás para aprender la lección.
