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Por la defensa de la libertad y los derechos

Por: Redacción 23/10/2013

Marisín Villalaz de Arias (opinion@epasa.com) / Médico

Aspiramos a ser libres para amar, pensar y hacer lo que nos venga en gana. Si tuviéramos esa libertad, ¿seríamos libres de veras? Tantos nudos nos atan que somos incapaces de lograr la verdadera libertad porque nos limitan los factores externos que no permiten el desarrollo total de esa sensación de ser realmente libres. La libertad no consiste en liberarse de la ley, sino de la pasión incoordinada e incompleta o del impulso parcial.

Una de las libertades que debemos defender es la de expresión que en algunos países se ha perdido como sucedió en Panamá durante 21 años de la dictadura militar cuando se perdió hasta la dignidad de llevar un nombre porque era motivo de persecución y perdimos los derechos establecidos en la Constitución que ellos mismos pisotearon para gobernar mancillando a un pueblo con sus desaciertos. Esperemos que, aquellos que tuvieron algo que ver con esa funesta dictadura y que hoy gozan de la libertad de expresión hablando por todos los medios, tengan un poquito de remordimiento de conciencia.

Si bien es cierto que debemos buscar la forma de conservar nuestra libertad de expresión, como ente válido en el contexto de los derechos, también es importante que los encargados de utilizar esa libertad, tengan suficiente preparación para ello, suficiente formación académica para no venderse a los dueños de los medios de comunicación por defender un salario o una posición. Esto lo vemos mucho cuando un periodista pertenece a un medio adepto o contrario al Gobierno y en esa misma línea va dirigido su comportamiento a la hora de formular una noticia. Entonces, si ellos mismos no lo hacen, ¿quién les dará ese privilegio? ¿el gobierno de turno? No. ¿la sociedad que los lee? No, porque la gran mayoría no tiene acceso a esos medios para expresar sus opiniones. Así que ellos son los primeros llamados a evitar el libertinaje y el desorden para demostrar que sí tenemos libertad de expresión. El mundo está demasiado atado de manos y pies como para ser libres. Pero cuando se nos otorga el don de una libertad, debemos aprovecharla para sentirnos libres.

EL MUNDO ESTÁ DEMASIADO ATADO DE MANOS Y PIES COMO PARA SER LIBRES. PERO CUANDO SE NOS OTORGA EL DON DE UNA LIBERTAD, DEBEMOS APROVECHARLA PARA SENTIRNOS LIBRES.

Lo peor es que aquellos que por naturaleza se oponen a todo y a la libertad, no los mueve una razón de peso y no hacen el menor esfuerzo por avasallar a quienes buscan lo mejor para la sociedad. Por esto es importante salvar esa hermosa libertad a pensar en la que nadie tiene derecho a interferir. Y hablando de derechos, la libertad es uno de ellos. Todos hablamos de nuestros derechos: a ir, a venir, a reír o a llorar, a hablar o a despotricar, a dar declaraciones sin saber de qué hablan; todos tenemos derechos: los del niño, los de los padres, los del gobierno, los de aquellos que hablan en los medios insultando sin una base moral para hacerlo. En fin, nos hemos acostumbrado a invocar los derechos humanos cuando se los estamos vedando a los demás y, ¿qué derecho tengo yo de herir a otro si mi deber es respetar los derechos de los demás?

En América Latina invocamos esos derechos para todos y, ¿los demás? Los niños tienen derecho a llamar a la policía cuando sus padres los castigan por algo que hicieron mal. ¿y sus deberes de estudiar, obedecer y hacer todo correctamente de acuerdo a lo que ordenen los padres? ¡Cuánto daño hicieron aquellas leyes que aún existen por las cuales se obvian los deberes de todos y sobresalen los derechos, sobre todo los de los niños! Estoy de acuerdo con defender los derechos de los demás, siempre y cuando que esos demás respeten los míos porque eso es lo que más hemos perdido y no queremos darnos cuenta. No señores, existen deberes de parte de todos que debemos practicar e imponer para que se nos respete. Cuando alguien que protesta por cualquier cosa, exige que saquen a tal o cual funcionario y exige miles de cosas, quiénes somos para exigir nada; nuestro derecho va dirigido a solicitar, a pedir y dar razones por las cuales lo hacemos y eso no está dentro de los derechos famosos.

Aquí todos creemos tener derechos, como dije antes; pero debe ser dentro de los cánones de la cortesía, de la mesura, del culto. Recordemos esto para que logremos vivir en paz en la sociedad y el mundo.

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Miércoles 12 de agosto de 2026