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Por la salud de los océanos
La historia nos muestra que el estudio y el interés por los océanos surge desde los tiempos de los caldeos, fenicios, babilonios y griegos, conocidos como verdaderos navegantes y grandes estudiosos, cuya proyección era conocer más de la importancia de los mares. Con la conquista del Nuevo Mundo, los estudios cartográficos de los océanos permitieron un mayor dominio de las aguas continentales para determinar el pleno curso que una nueva ciencia tomaría para determinar sus aspectos más importantes en el desenlace histórico de cada pueblo.
El estudio de la navegación de los mares se incrementó cuando se complementa con el viaje de circunnavegación efectuado por los navegantes Sebastián Elcano y Hernando de Magallanes, quienes dieron un verdadero auge a una ciencia que aportaría grandes progresos a la oceanografía marítima internacional.
Las Naciones Unidas establecieron el 8 de junio como Día Mundial de los Océanos para concienciar lo que significan para la vida, para el desarrollo sostenible y el crecimiento económico.
Sin embargo, la contaminación ambiental ha provocado que diversos organismos ambientalistas inicien una fuerte campaña en defensa de la naturaleza, para evitar la contaminación de la flora y fauna marinas.
Para evitar la contaminación oceánica es necesario efectuar programas que contemplen limpieza de playas, la recolección de bolsas, botellas plásticas, desechos sólidos, y cualquier material sólido, líquido o material contaminante como los detergentes que causan un grave peligro a la vida marina. Sudáfrica, Taiwán, India y Francia iniciaron campañas en defensa y protección del medioambiente marino, vetando el uso de bolsas plásticas, mientras que Australia e Irlanda están aplicando impuestos a su uso.
Para preservar la vida marina es necesario tomar algunas medidas: reducir las emisiones de CO2 y el consumo de energía; hacer compras seguras y sostenibles de pescado; utilizar menos productos de plástico; ayudar a cuidar las playas; no comprar productos que atenten contra la vida marina; apoyar a las organizaciones que trabajan para proteger el mar; propiciar un cambio en su comunidad; viajar responsablemente por el mar; obtener información sobre los océanos y la vida marina.
Últimamente se están empleando más recursos para proteger los océanos por parte de diversas organizaciones ambientalistas, por lo que se debe educar sobre la trascendental importancia de conservar los océanos y los recursos naturales del planeta.