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Por las nubes


Mientras el gobierno y la empresa privada viven regodeándose del buen momento económico que tiene el país, miles de panameños sufren por los constantes aumentos en los precios de los alimentos.

Solo el último informe de septiembre de las autoridades revela que la Canasta Básica de Alimentos subió 16 dólares con 10 centésimos, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Ahora se sitúa en 268 dólares con 51 centésimos, cuando hace un año era de 252 dólares con 32 centésimos.

Los pronósticos son desalentadores, pues los especialistas pronostican que los aumentos se mantendrán en un futuro.

La situación se agrava porque el país tampoco está produciendo la cantidad de alimentos que debería, lo que supone su escasez y, por ende, su encarecimiento.

Esta administración prometió mejores tiempos para el sector agro y alimentos más baratos para la población.

Ninguna de las dos se ha cumplido, pues el proyecto de la Cadena de Frío, que ayudaría a la adquisición de productos a menos costo, con la eliminación de la figura del intermediario, avanza a paso lento.

Además, existe un descuido en el agro panameño, cuyos trabajadores han vendido sus tierras o emigrado a otros negocios porque la actividad ya no le es rentable.

El gobierno debe redefinir sus planes. Está bien los millones de dólares que se están invirtiendo en la Línea 1 del Metro y las obras viales en la ciudad capital y sus cercanías, pero ese empuje deben sentirlo quienes, con sudor y sacrificio, trabajan para alimentar a todo un país. ¡Basta demagogia! La población lo que necesita son alimentos, no la producción de política barata.