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Por las nubes


Es momento de preocuparse por los precios de los combustibles. El año 2012 arrancó con alzas considerables en el galón de gasolina de 95 y 91 octanos, además del diésel.

Este sábado, cuando entren a regir los nuevos precios de paridad, el galón de 95 octanos quedará en 4.37 dólares y la de 91 octanos en 4.11 dólares. El diésel se venderá desde este fin de semana en 3.98 dólares.

Las malas noticias no terminan: el petróleo de Texas subió hoy 1.39% y cerró en 106.16 dólares por barril, tras conocerse datos mejores de lo previsto sobre la creación de empleo en Estados Unidos, el mayor consumidor energético mundial junto a China.

Eso quiere decir que, para los próximos meses, los precios seguirán escalando a niveles alarmantes para los consumidores. No se sorprenda si en pocas semanas el galón de gasolina supere los cinco dólares.

El efecto será inmediato sobre los alimentos. Los costos de producción y operación de las empresas crecerán, lo que provocará alzas en toda clase de productos y servicios.

Es algo inevitable en lo que los gobiernos no tienen injerencia salvo para fiscalizar el mercado y evitar que se abuse de los consumidores.

Los hábitos de consumo deberán variar de forma radical, sin considerar el costo que representa para la economía del país.

Los niveles de inflación seguirán su curva ascendente porque el costo de vida será más alto. Los consumidores solo tendrán como opción implementar sus estrategias de ahorro.

Es un tema complicado, en el que se pone en juego la productividad del país y la sostenibilidad de las cadenas que generan riquezas a Panamá. Este es un asunto serio que no se puede pasar por alto.