“Por mi raza hablará mi espíritu”
La historia de las confrontaciones entre los indígenas y los gobiernos no es nada nuevo, ni en Panamá ni en América Latina. De todos los grupos étnicos que tenemos en Panamá, quizá, los que menos andan en búsqueda de su propia identidad nacional, de seguro son los indígenas. Ellos están bien claros de sus orígenes, de sus creencias, tradiciones, ritos, cultos, danzas, pero también de lo que quieren y defienden.
El año pasado, en septiembre, el gobierno del presidente Evo Morales, en Bolivia, hizo una sangrienta represión a cientos de indígenas que protestaban contra la construcción de una nueva carretera a través de sus tierras. Se cuenta que alrededor de unos 500 policías paramilitares, sorpresivamente, rodearon el campamento de los indígenas, entre ellos mujeres y niños, lanzando bombas lacrimógenas y golpeando a los manifestantes con palos, tirándolos de cara al piso y esposándolos.
Otro terrible rédito de esa represión fue la muerte de un bebé de tres meses, quien murió asfixiado por los gases lacrimógenos. Muchos más resultaron heridos y al menos 37 fueron reportados como desaparecidos, entre ellos varios niños.
Evo Morales proviene de las etnias indígenas y él mismo se autodenomina como el primer indígena en ser Presidente de Bolivia.
Benito Pablo Juárez García fue un abogado y político mexicano, de origen indígena zapoteca, Presidente de México en varias ocasiones del 18 de diciembre de 1857 al 18 de julio de 1872. Se le conoce como el "Benemérito de las Américas". Benito Juárez es célebre por su frase: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".
Ha quedado para la historia como un estadista y hombre de paz. En Panamá este capítulo vuelve a repetirse. Detenciones, muertos, desasosiego, luto. Llanto y desesperanzas, desaliento por doquier. Lo que piden es que se respeten los recursos naturales tan necesarios para nuestra vida. No solo la de ellos, sino la de todos.
A Dios gracias se inicia un diálogo destinado a un fin: para los indígenas ngäbes y buglés, y campesinos, no minas en los territorios de su comarca. Ello conlleva la revisión del artículo 5 del Proyecto de Ley N.° 415 que prohíbe la minería y las hidroeléctricas en la comarca. Para el Gobierno inicia un período de pujas y repujas, pues aupado por la idea del desarrollo económico del país, no descuida su deseo de inversiones. Permita Dios también que la justicia social no sea descuidada: el mayor bien para las grandes mayorías nacionales y dentro de ellas a nuestros indígenas. Decía José Vasconcelos: “Por mi raza hablará mi espíritu”.
Abogado.
