¿Por qué no consigo trabajo?
En días pasados se me acercó un joven, quien me expresó su interés en preguntarme algo: "¿Por qué no consigo trabajo? Mi familia hizo un esfuerzo para que estudiara afuera con un préstamo del Ifarhu, regresé graduado, meto mi hoja de vida por todos lados y no sale nada. ¿Qué pasó que ahora jóvenes como yo no podemos trabajar, cuando hace unos años los recién graduados recibían varias ofertas de trabajo?". Ante esta lamentable situación que atraviesan, hoy por hoy, los jóvenes profesionales, es importante tomar en cuenta algunas consideraciones que nos permiten entender esta problemática.
Es contradictorio que la tasa de desempleo suba cuando supuestamente la economía está creciendo. La realidad es la que vive el joven que se me acercó. El desempleo está convirtiéndose en una preocupación y se ve reflejado en las encuestas de opinión pública. ¿Qué está pasando? El Gobierno no está ejecutando al ritmo que debe. Tampoco le está pagando a los proveedores. Se estima que el Gobierno le debe $3 mil millones al sector privado. Son $3 mil millones que no están circulando en la economía. El atraso en el pago está afectando a los pequeños empresarios y contratistas, que a su vez tienen que reducir personal, en el mejor de los casos, o quiebran, en el peor. Las actividades que generan empleo: construcción, turismo, comercio, sector agropecuario, entre otras, vienen en caída. En la Zona Libre de Colón se estima que se han perdido 10 mil empleos en los últimos tres años, en el sector de la construcción se han perdido 50 mil empleos, solo por mencionar algunos ejemplos.
¿Qué está creciendo según la Contraloría? Generación eléctrica que genera poco o nulo empleo. Explotación de minas y canteras, transporte y telecomunicaciones; estos son otros sectores con cifras positivas de crecimiento pero que tienen poco impacto en la creación de puestos de trabajo.
También hay que ver que si la tasa de desempleo está creciendo, personas con experiencia están quedando en la calle, lo cual dificulta aún más la entrada al mercado laboral para los recién graduados. Pocos jóvenes estudian carreras que son necesarias hoy y/o a futuro y todavía tenemos personas que estudian administración pública, por ejemplo, cuando se necesitan programadores, ingenieros, financistas, etc.
La desaceleración que está sufriendo la economía tiene un impacto en la percepción de la gente. El Índice de Confianza del Consumidor muestra un pesimismo. Esto se traduce en menos consumo y a la vez, por lado del empresario, menos inversión. Al final se vuelve un ciclo vicioso y afecta al joven que me abordó dado que a menor inversión del empresariado, menos generación de empleo.
Exministro de Economía y Finanzas